<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1196080712417180713</id><updated>2012-02-15T23:02:13.443-08:00</updated><title type='text'>Miguel Mirra y la docencia</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://miguelmirracursos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1196080712417180713/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguelmirracursos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Miguel</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>1</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1196080712417180713.post-7438322232252538637</id><published>2008-01-13T12:30:00.001-08:00</published><updated>2008-12-09T05:27:17.961-08:00</updated><title type='text'>TEORÍA Y METODOLOGÍA DEL DOCUMENTAL</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_Al1crliFlAU/R8TK-PG_RzI/AAAAAAAABwY/rubrdgeVdJA/s1600-h/esc02+bbb.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Al1crliFlAU/R8TK-PG_RzI/AAAAAAAABwY/rubrdgeVdJA/s320/esc02+bbb.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5171481442684716850" /&gt;&lt;/a&gt;Desgrabación del seminario de Miguel Mirra, dictado en la sede del Movimiento de Documentalistas, a fines de 2002. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CLASE 1 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INTRODUCCIÓN &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenos días. Mi nombre es Miguel Mirra y se supone que tengo que dictar este Seminario. También se supone que todos conocen mis antecedentes, pero si no los conocen, al final de la clase les entregaré una sintesis. &lt;br /&gt;Como todos ustedes saben, pertenezco al Movimiento de Documentalistas. &lt;br /&gt;Este movimiento surgió de la rebeldía frente a la burocracia &lt;br /&gt;institucional y se ha trasformado en un referente obligado, &lt;br /&gt;no sólo en América Latina, sino también en África y Europa. Más &lt;br /&gt;adelante vamos a volver sobre esto. El Seminario será de cuatro &lt;br /&gt;clases y la última estará referida al Movimiento de Documenta-&lt;br /&gt;listas. Por supuesto, en el limitadísimo tiempo de cuatro clases no &lt;br /&gt;podremos desarrollar más que una muy pequeña parte del campo &lt;br /&gt;teórico y metodológico del documental. Pero la idea, más que nada, &lt;br /&gt;es abrirnos a visiones polémicas, a conceptualizaciones provocativas &lt;br /&gt;y a propuestas, digamos, sugerentes. &lt;br /&gt;El campo del documental es muy amplio. Abarca desde una mínima &lt;br /&gt;crónica hasta una película de cuatro horas, como Hotel Términi, &lt;br /&gt;por ejemplo, y desde una simple descripción botánica hasta &lt;br /&gt;una compleja trama como la de Cabra marcado para morir. Por eso, &lt;br /&gt;y si bien es cierto que las clasificaciones son muchas veces ociosas, &lt;br /&gt;es necesario desbrozar el terreno para que cada uno pueda &lt;br /&gt;decidir dónde se para y qué camino elige a la hora de planificar un &lt;br /&gt;trabajo documental. No es cierto que se pueda prescindir de conocer &lt;br /&gt;las distintas posibilidades con la que ya cuenta el realizador, &lt;br /&gt;producto de los aportes teóricos y prácticos anteriores y contemporáneos &lt;br /&gt;de otros realizadores, escuelas, tendencias y movimientos. &lt;br /&gt;Muy por el contrario, si no, se corre el riesgo de invertir &lt;br /&gt;preciosas horas en inventar el paraguas. &lt;br /&gt;Comencemos, entonces. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TESTIMONIAL - DOCUDRAMA &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me propuse un punto de partida: diferenciar documental de testimonial. &lt;br /&gt;El documental pertenece al gran género que le da nombre &lt;br /&gt;y el testimonial, al llamado género argumental o de ficción. &lt;br /&gt;Una película testimonial es una película de ficción sobre hechos &lt;br /&gt;reales, hechos fehacientemente reales; porque hay películas que &lt;br /&gt;dicen ser sobre hechos reales y no lo son. Por ejemplo, La batalla de &lt;br /&gt;Argelia es un testimonial. Por otra parte, hay otras películas relacionadas &lt;br /&gt;con el subgénero testimonial, como las películas biográficas, &lt;br /&gt;que a veces son testimoniales y otras veces no; hay que analizar &lt;br /&gt;cada una según el caso: si es una biografía fiel o si es una versión &lt;br /&gt;libre dramatizada. La diferencia fundamental con el documental &lt;br /&gt;es que el testimonial siempre tiene puesta en escena ficcional &lt;br /&gt;y actores que pueden no ser profesionales. Cuando hay una &lt;br /&gt;persona que actúa de sí misma tenemos que analizar si estamos &lt;br /&gt;en presencia de un subgénero del documental, el docudrama, es &lt;br /&gt;decir, una película donde los propios protagonistas de una historia &lt;br /&gt;la interpretan para el cine o el video. &lt;br /&gt;En las películas históricas siempre aparece la duda de si son testimoniales, &lt;br /&gt;es decir, películas que son fieles a los hechos históricos, &lt;br /&gt;independientemente de las interpretaciones, o si son una argumentación &lt;br /&gt;libre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Por ejemplo, Romero? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Romero es ficcional a secas, no es un testimonial. No es la &lt;br /&gt;historia de Romero sino, con la excusa de Romero, contar qué buenos &lt;br /&gt;son algunos norteamericanos. Sigamos. Los testimoniales por &lt;br /&gt;lo general son aburridos para los amantes del cine convencional, &lt;br /&gt;porque la mayoría de las veces no tienen un crecimiento dramático &lt;br /&gt;basado en los lugares comunes de la narración clásica. No son &lt;br /&gt;películas que están construidas para ser entretenidas, están construidas &lt;br /&gt;en función de otros objetivos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Puede decir algo sobre los orígenes del docudrama? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Antecedentes del docudrama hay muchos. Dicen que uno &lt;br /&gt;de sus creadores fue el francés Jean Rouch. Pero me parece que el &lt;br /&gt;que mejor lo desarrolló por nuestras latitudes fue el realizador &lt;br /&gt;boliviano Jorge Sanjinés y su grupo Ukamau. Hay publicado un &lt;br /&gt;libro con sus experiencias: Teoría y práctica de un cine junto al pueblo. &lt;br /&gt;El grupo Ukamau empezó haciendo cine de ficción sobre la situación &lt;br /&gt;de los campesinos; su primera película se llamaba Ukamau, &lt;br /&gt;de donde después tomó el nombre. Era una película de ficción, &lt;br /&gt;no era estrictamente un testimonial, pero sí con elementos testimoniales &lt;br /&gt;porque estaba hecha en los lugares reales y basada en &lt;br /&gt;una historia real. Sin embargo, después el grupo va a ir cambiando, &lt;br /&gt;evolucionando, planteando en las últimas películas que tanto &lt;br /&gt;el guión como la realización hay que hacerlos con los propios protagonistas &lt;br /&gt;de las luchas populares; esos protagonistas tienen que &lt;br /&gt;reconstruir la historia para el cine y además como actores se interpretan &lt;br /&gt;a sí mismos; el director pasa a ser parte del equipo de &lt;br /&gt;realización, y no el dueño y patrón del filme. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EXPERIMENTAL - FICCIÓN - DOCUMENTAL &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiempo después, esto es tomado por Adolfo Colombres y elevado &lt;br /&gt;casi como un principio elemental del cine documental antropológico &lt;br /&gt;y social. En su libro Cine, antropología y colonialismo, plantea &lt;br /&gt;que en los documentales antropológicos o sociales ya no se trata de &lt;br /&gt;que un realizador haga una película sobre los indígenas sino con &lt;br /&gt;los indígenas, donde la realización sea el resultado de una visión &lt;br /&gt;compartida y el resultado de un acuerdo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Entonces, obviamente, muchas de las películas antropológicas &lt;br /&gt;terminarían siendo muy parecidas a docudramas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Es lo que dijeron de una de mis películas, Hombres de barro, &lt;br /&gt;por ejemplo, que fue pensada como un documental, pero mucha &lt;br /&gt;gente dijo que era un docudrama en el sentido de que los personajes &lt;br /&gt;se interpretaban a sí mismos en muchos pasajes, aunque otros &lt;br /&gt;muchos pasajes son documentales y directamente se tomaron en el &lt;br /&gt;momento y en el mismo lugar en que los hechos estaban transcurriendo. &lt;br /&gt;Pero estos ejemplos llevan a cuestionarse seriamente cuáles son &lt;br /&gt;las fronteras entre el documental y el cine testimonial y, más &lt;br /&gt;ampliamente, entre el documental y la ficción. El primer Encuentro &lt;br /&gt;de Documentalistas, realizado en 1996, tuvo como eje central de &lt;br /&gt;los debates la relación entre documental y ficción. Sin embargo, &lt;br /&gt;una cuestión que hoy por hoy nos parece que puede ser más fructífera &lt;br /&gt;es la de considerar las fronteras entre el cine o video documental &lt;br /&gt;y el cine o video experimental, en el sentido de que hay &lt;br /&gt;nuevos intentos de plantear nuevas opciones estéticas para el cine &lt;br /&gt;y el video documental a través, por ejemplo, del registro directo de &lt;br /&gt;tomas documentales para luego procesarlas digitalmente. &lt;br /&gt;Parece raro considerar estas experiencias como documentales. Sin &lt;br /&gt;embargo, las imágenes originales son estrictamente documentales. &lt;br /&gt;Por ejemplo, en el Festival de Cine y Video Documental de &lt;br /&gt;1997 se presentó una película que se llamaba Ojos, de Hernan &lt;br /&gt;Khourian, que era sobre un grupo de ciegos; estaba realizada con &lt;br /&gt;imágenes directas documentales y luego procesadas, tanto el sonido &lt;br /&gt;como la imagen; ésta, digitalizándola y llevándola a una especie &lt;br /&gt;de solarizado muy brillante muy molesto a la vista, y el sonido &lt;br /&gt;estaba trabajado ecualizando y sobredimensionando los ruidos, &lt;br /&gt;tratando obviamente de acercar al espectador a la percepción de un &lt;br /&gt;ciego. La película pasó desapercibida para el Jurado. Los organizadores &lt;br /&gt;del Festival, que éramos todos realizadores, nos preguntamos &lt;br /&gt;en ese momento: ¿es un documental? Luego de un sinfín de discusiones, &lt;br /&gt;concluimos que sí entraba en el campo del documental &lt;br /&gt;porque las imágenes habían sido tomadas directamente de la realidad, &lt;br /&gt;pero hubo muchas y largas discusiones. El punto de acuerdo &lt;br /&gt;fue el siguiente: ¿el documentalista ha mentido o ha querido &lt;br /&gt;manipular las imágenes para engañar al espectador? ¿No? Entonces &lt;br /&gt;está muy bien y tiene todo el derecho a presentar su trabajo &lt;br /&gt;como lo crea mejor en función del tema y el tratamiento narrativo &lt;br /&gt;y estético que desee. Bueno, al final, por nuestra cuenta le dimos &lt;br /&gt;una mención porque nos pareció una película interesantísima como &lt;br /&gt;planteo de experimentación temática-estética en el documental &lt;br /&gt;y porque, además, logró movilizar a varios realizadores para &lt;br /&gt;cuestionarse supuestos y falsos principios, con lo cual ya era suficiente &lt;br /&gt;como para considerarla valiosa. &lt;br /&gt;En el cine de ficción es casi una obligación mentir. En el documental &lt;br /&gt;es un límite infranqueable. El documentalista no puede &lt;br /&gt;mentirles, ni a los protagonistas del documental, ni a los que rodean &lt;br /&gt;su quehacer realizativo, ni a los espectadores. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PUESTA EN ESCENA Y ENCUADRE FALSO &lt;br /&gt;DOCUMENTAL &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el punto de vista de la teoría de la realización, las fronteras &lt;br /&gt;entre el documental y la ficción son muy delgadas. En relación &lt;br /&gt;a esas fronteras se ha dicho, por un lado, que son estéticas, &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o se las hace pasar por la existencia o no de una puesta en escena, &lt;br /&gt;por otro. Sin embargo, esto es al menos ambiguo. Lo que hay &lt;br /&gt;que decir es que en el cine, y en el video, hay puesta en escena &lt;br /&gt;cualquiera sea su género. Es imposible que no la haya. En la medida &lt;br /&gt;en que se recorte una parte de lo que está frente a la cámara &lt;br /&gt;con un encuadre, ya tenemos una puesta en escena; cuando uno encuadra, &lt;br /&gt;hace una puesta en escena. &lt;br /&gt;También se dice que es una cuestión de grado. En el documental es &lt;br /&gt;menor la manipulación del encuadre y en el cine de ficción es mayor; &lt;br /&gt;por supuesto, dependiendo del tipo de elección de criterio &lt;br /&gt;de puesta que se haga. Pero la existencia de una puesta en escena-&lt;br /&gt;encuadre es un hecho absoluto. No hay, no puede haber cine &lt;br /&gt;o video sin encuadre. Por lo tanto, de entrada nomás no hay ninguna &lt;br /&gt;diferencia entre cualquier película, ya que cualquier película &lt;br /&gt;es cine y tiene puesta en escena desde el encuadre. Toda película es &lt;br /&gt;una representación de algo que está afuera (se llama realidad y &lt;br /&gt;para definirlo habría que remitirlo a la filosofía); eso exterior a la &lt;br /&gt;cámara, no generado por ella, es captado por ella y puesto sobre un &lt;br /&gt;soporte con un encuadre que es generado por la cámara. Cuando &lt;br /&gt;lo proyectamos lo reconocemos como parecido a eso exterior a &lt;br /&gt;nosotros que llamamos realidad. Entonces: eso exterior a la cámara &lt;br /&gt;se imprime en la película y cuando se proyecta es parecido a &lt;br /&gt;eso exterior a nosotros que llamamos realidad. &lt;br /&gt;En conclusión, ese hecho del encuadre y la representación de eso exterior &lt;br /&gt;al propio encuadre y al que éste le da forma es, por lo tanto, &lt;br /&gt;la forma básica del cine; es la fundamental. El cine da forma, antes &lt;br /&gt;que nada, como encuadre. Encuadre que después puede adquirir &lt;br /&gt;muchas características diferentes, que puede estar compuesto no &lt;br /&gt;compuesto, rellenado o puede significar un recorte con marco o &lt;br /&gt;no tener marco, puede tener profundidad o no. Pero sea en el documental &lt;br /&gt;o en el cine de ficción hay un encuadre y por lo tanto, en &lt;br /&gt;ese sentido, son lo mismo. Entonces, los discutidores te dicen “no, &lt;br /&gt;las selecciones estéticas que se realizan son diferentes en el cine &lt;br /&gt;documental y el cine de ficción”. Bueno, les podemos decir que sí, &lt;br /&gt;que en realidad sí hay selecciones diferentes, pero el problema es a &lt;br /&gt;qué responden esas selecciones porque, en definitiva, todas las selecciones &lt;br /&gt;posibles son parte del cine. &lt;br /&gt;Además, muchas veces, tal vez lo que varíe no sea la elección puntual &lt;br /&gt;de recursos sino, sobre todo, la combinación diferente de esos &lt;br /&gt;recursos limitados. Esos recursos voluntariamente limitados en &lt;br /&gt;su combinación se constituyen en un abanico de posibilidades realizativas &lt;br /&gt;que son diferentes en el cine documental y en el cine de &lt;br /&gt;ficción. Por ejemplo, en el cine de ficción existe la panorámica, en &lt;br /&gt;el documental también; en el cine de ficción existe la forma travelling, &lt;br /&gt;en el documental también; así con la forma color, etc. Pero &lt;br /&gt;la forma es diferente –el casting es una forma cinematográfica–, y &lt;br /&gt;ahí encontraremos combinaciones diferentes. Por ejemplo, se combina &lt;br /&gt;una panorámica con una forma de casting espontánea y en &lt;br /&gt;el otro caso de casting elegida. Otro caso es la relación de formas &lt;br /&gt;llamada plano y contraplano, que es muy diferente en su utilización &lt;br /&gt;en la ficción y el documental. Ya lo vamos a ver con más detenimiento. &lt;br /&gt;Se dice que el cine de ficción es más manipulado que el &lt;br /&gt;documental, pero a veces es al revés. El documental que vemos &lt;br /&gt;por TV es más manipulado porque las crónicas televisivas más &lt;br /&gt;que nada películas de ficción realizadas con imágenes tomadas &lt;br /&gt;de la realidad y por lo tanto requieren más manipulación para hacerlas &lt;br /&gt;pasar por documentales. Al final le hacen decir a las imágenes &lt;br /&gt;los que los tipos quieren. Son, entonces, doblemente ficcionales: &lt;br /&gt;en su status intrínseco y en la falsa presentación de ese status. &lt;br /&gt;Son películas de ficción presentadas como documentales. Por ejemplo, &lt;br /&gt;no sé si se acuerdan de todo lo que se vio sobre Kosovo: mostraban &lt;br /&gt;todo el tiempo a los refugiados albano-kosovares, pero en &lt;br /&gt;esas crónicas no existía el pueblo serbio, que sufría los bombardeos &lt;br /&gt;de la Otan; obviamente eran películas de ficción. O las imágenes &lt;br /&gt;del pueblo palestino festejando el derrumbe de las torres &lt;br /&gt;gemelas, hasta que se descrubrió que ésas eran imágenes de archivo &lt;br /&gt;donde la gente festejaba los acuerdos de paz con Israel que, &lt;br /&gt;dicho sea de paso, Israel jamás cumplió. O la crónica sobre el derribamiento &lt;br /&gt;de la estatua de Hussein por el pueblo irakí en Bagdad, &lt;br /&gt;donde no más de cincuenta mercenarios se dedicaron a vivar al &lt;br /&gt;invasor que ostentaba su bandera de conquista en la tierra arrasada &lt;br /&gt;de los sumerios. &lt;br /&gt;También se puede hacer expresamente una película que se presente &lt;br /&gt;como documental aunque sea totalmente una película de &lt;br /&gt;ficción. Hace unos años atrás, en televisión, se hizo un programa en &lt;br /&gt;la Argentina, donde presentaron un documental sobre la vida de &lt;br /&gt;un señor, un escritor, y que todo el mundo creyó documental. En &lt;br /&gt;realidad, lo que habían hecho era lo que se llama un falso documental: &lt;br /&gt;ese escritor no existía. Al siguiente programa develaron &lt;br /&gt;el engaño. Hay un cortometraje, un falso documental en tono de &lt;br /&gt;comedia, sobre el inventor de los cordones para zapatos. Y también &lt;br /&gt;está La era del ñandú, de Carlos Sorín. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Puede extenderse sobre cuál es la función fundamental &lt;br /&gt;del encuadre? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Poner en relación. Separar y unir. Han oído hablar del campo &lt;br /&gt;y fuera de campo... Siempre se define el encuadre por lo que cierra &lt;br /&gt;dentro del campo, bueno, es falso. El encuadre es lo que separa, &lt;br /&gt;pero también lo que une, es la frontera, y como toda frontera, es &lt;br /&gt;formal. Lo que está hacia adentro del límite es el contenido interno &lt;br /&gt;y lo que queda afuera el contenido off, llamado a veces espacio off o &lt;br /&gt;fuera de campo. Pero tanto el in como el off forman parte de una &lt;br /&gt;relación casi indisoluble en el cine. Tanto, que para ocluir la continuidad &lt;br /&gt;entre uno y otro campo es necesario aplicar una serie de &lt;br /&gt;recursos como el del cuadro dentro del cuadro, etc. &lt;br /&gt;Además, la relación campo/fuera de campo es la relación fundamental, &lt;br /&gt;al menos del cine clásico, evidente en el plano y contra-&lt;br /&gt;plano, la dirección de mirada y movimiento. Es más, podría decirse &lt;br /&gt;que en el cine clásico la construcción visual se realiza actualizando &lt;br /&gt;en el plano que sigue una relación que aparecía virtual en &lt;br /&gt;el plano anterior. Por ejemplo, un personaje mira hacia el borde &lt;br /&gt;derecho del cuadro (el cuadro es la graficación del encuadre). &lt;br /&gt;A continuación, otro personaje, o una cosa en el cuadro, actualiza &lt;br /&gt;la relación entre ambos: relación que en el primer cuadro aparecía &lt;br /&gt;sólo como posibilidad. Aun cuando el realizador pretenda intencionalmente &lt;br /&gt;negar esa relación, será siempre el siguiente cuadro lo &lt;br /&gt;que va a cerrar la posibilidad planteada en el cuadro anterior. El &lt;br /&gt;montaje clásico es una continua relación de continuidad y discontinuidad &lt;br /&gt;entre el campo y el fuera de campo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: El encuadre es la forma fundamental. ¿Cuáles son &lt;br /&gt;las otras más importantes? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Luego del encuadre, e indisolublemente unida a él, obviamente &lt;br /&gt;está la luz. Por supuesto que la luz es un hecho físico, pero &lt;br /&gt;en el contexto del cine es una forma. Podemos definir fotografía como &lt;br /&gt;"escribir con luz". Sin la luz, no hay encuadre posible. El encuadre &lt;br /&gt;existe en la medida en que pueda expresarse a través de la &lt;br /&gt;existencia de la luz. Y la luz sólo puede convertirse en una forma &lt;br /&gt;del cine en la medida en que se exprese en el encuadre. Luego de &lt;br /&gt;la luz, la composición, que remite a la organización interna del &lt;br /&gt;encuadre y su relación dialéctica con la luz. &lt;br /&gt;Esto en cuanto a la imagen en sí y por sí, pero en la continuidad de &lt;br /&gt;la imagen como multiplicidad de imágenes, la forma fundacional &lt;br /&gt;del cine y la que le da sentido como arte, más allá del entretenimiento, &lt;br /&gt;del espectáculo y de la propaganda es... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: El movimiento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: No. El tiempo. Se dice que el cine son imágenes en movimiento, &lt;br /&gt;pero yo creo que son imágenes en el tiempo, y que contienen &lt;br /&gt;tiempo. Me animaría a decir que el tiempo, además de forma &lt;br /&gt;fundacional del cine, es el principal contenido de cualquier &lt;br /&gt;filme. Es más, uno podría pensar en hacer una película donde se &lt;br /&gt;proyecten sólo imagenes fijas, ya que el tiempo igualmente estará &lt;br /&gt;presente indefectible y radicalmente en el transcurrir temporal de &lt;br /&gt;su proyección. &lt;br /&gt;Por eso es muy buena la idea de definir el cine como "esculpir en el &lt;br /&gt;tiempo", y creo que junto a "escribir con luz" son las dos definiciones &lt;br /&gt;más ricas y sugerentes y ambas van juntas. &lt;br /&gt;A partir de la forma tiempo, se desprende la del movimiento y &lt;br /&gt;también las de la continuidad o discontinuidad, es decir, la compaginación &lt;br /&gt;o edición. No confundir con montaje, que es otra cosa. &lt;br /&gt;Sigamos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Podría adelantar algo sobre el montaje? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: El montaje es el todo de la película. Y toda película es un &lt;br /&gt;montaje. Toda obra humana es un montaje, un montaje en el tiempo &lt;br /&gt;de elementos discretos que van a constituir un todo más complejo &lt;br /&gt;que la mera suma de las partes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Entonces, ¿una casa es un montaje? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto. Una casa es una relación entre partes en donde cada &lt;br /&gt;una de ellas está contruída o es utilizada en un determinado tiempo &lt;br /&gt;en función de un todo que las trasciende. Y si bien una casa no &lt;br /&gt;es como una película porque no se actualiza como tal en el tiempo &lt;br /&gt;sino que se nos es dada de una vez, en ella también podemos descubrir &lt;br /&gt;la existencia del tiempo como elemento constitutivo. Porque &lt;br /&gt;ese todo de la casa, como obra humana, no es un todo de creación &lt;br /&gt;instantánea, sino construido en el tiempo. &lt;br /&gt;Una película es un despliegue de formas cinematográficas en el &lt;br /&gt;tiempo y se hace realidad en el tiempo de su proyección, pero también, &lt;br /&gt;como toda obra humana, se contruye en el tiempo. &lt;br /&gt;En resumen y para continuar con el programa, el cine tiene un &lt;br /&gt;privilegio que no comparte con ninguna otra creación humana: el &lt;br /&gt;tiempo esta incluído en el despliegue de sus formas, es parte de su &lt;br /&gt;construcción como producción y realización y es intrínseco a su &lt;br /&gt;concreción como obra frente al público durante la proyección. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ACTITUD DEL REALIZADOR - ELECCIONES ESTÉTICAS &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un falso documental puede aparecer ante el público como un verdadero &lt;br /&gt;documental, esto es una realidad. Pero una cosa es ver este &lt;br /&gt;tema desde el punto de vista del realizador y otra cosa es verlo &lt;br /&gt;desde el lado del espectador. Para el espectador, cualquier documental &lt;br /&gt;que vea lo considera como real. Pero uno tiene que saber &lt;br /&gt;que eso no es así; tiene que ser consciente de que si un filme está &lt;br /&gt;presentado como documental y tiene un criterio de documental &lt;br /&gt;en su realización, el espectador común va a pensar que es documental &lt;br /&gt;y que lo que contiene es real. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más de una vez podemos oír a algún Juan que va a decir: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No es como vos decís, porque en tal lado pasa tal cosa. &lt;br /&gt;-¿Y cómo lo sabés vos?, le preguntará algún Pedro. &lt;br /&gt;-Porque lo vi en el documental, le replicará ese Juan muy campante, como &lt;br /&gt;si fuera palabra santa... &lt;br /&gt;ALUMNO: Entonces, uno podría inventar una película de ficción &lt;br /&gt;y pasarla como documental. ¿Por qué puede hacer eso? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Primero porque no tiene escrúpulos y segundo porque esto &lt;br /&gt;tiene que ver con el manejo del lenguaje cinematográfico y porque &lt;br /&gt;las fronteras tienen que ver con las elecciones formales. Pero &lt;br /&gt;las elecciones formales las hace el realizador. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿En función de qué? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Justamente, ahora vamos a exponer lo necesario para ubicar &lt;br /&gt;estrictamente dónde está esa frontera; para nosotros la frontera &lt;br /&gt;se define a partir de la actitud del realizador, es una cuestión, no sé &lt;br /&gt;si llamarla ética o ideológica: la frontera entre un documental y &lt;br /&gt;un falso documental, o entre un documental y una ficción, está en &lt;br /&gt;la actitud del realizador. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DIOSES, HUMANOS Y SEMEJANTES &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el primer caso, el del falso documental, es simple: el realizador &lt;br /&gt;miente. Para el segundo caso, el de la ficcionalización, siempre uso &lt;br /&gt;una metáfora inspirada en los antiguos griegos: ¿cuál es la actitud &lt;br /&gt;que toman los realizadores frente a un tema dado? Pueden adoptar &lt;br /&gt;una actitud que yo llamo de dioses o pueden adoptar una de simples &lt;br /&gt;mortales. Claro que si uno adopta una actitud de un dios, va a &lt;br /&gt;hacer una película de ficción; y si uno adopta una actitud de simple &lt;br /&gt;mortal, va ver un documental. En realidad, el que hace ficción no es &lt;br /&gt;un dios total, sino un semidiós, porque depende de algunos mortales, &lt;br /&gt;los actores, por ejemplo. El verdadero dios de todo esto es el &lt;br /&gt;que hace cine de animación. Pero falta un género; tenemos ficción, &lt;br /&gt;animación, documental. Tengo tres categorías: dioses, semidioses y &lt;br /&gt;simples mortales, pero hay otra más: faltan los poetas y los locos, &lt;br /&gt;que son los que hacen cine experimental, el otro gran género. &lt;br /&gt;Obviamente esto sólo sirve como metáfora: si uno toma un tema, &lt;br /&gt;lo mira como desde arriba dominándolo y poniéndose por sobre el &lt;br /&gt;tema incluso para tratar de comprenderlo y para expresar algo sobre &lt;br /&gt;ese tema, utilice los recursos que utilizare va a terminar haciendo &lt;br /&gt;una película de ficción, y no tiene nada de despectivo lo &lt;br /&gt;que estoy diciendo, es un dato de la realidad. Porque se termina &lt;br /&gt;dominando el tema en función de lo que uno le impone desde la &lt;br /&gt;omnipotencia realizativa. &lt;br /&gt;Me parece que el género documental es sólo coherente con la actitud &lt;br /&gt;de ser un semejante, un simple mortal, entonces se empieza &lt;br /&gt;a trabajar de otra manera. Si se convence de esa actitud, le da otro &lt;br /&gt;tono a la indagación de su tema, tiende a expresarse más humildemente, &lt;br /&gt;se predispone a trabajar junto con otros, pero fundamentalmente &lt;br /&gt;hace elecciones estéticas diferentes, porque lo estético no &lt;br /&gt;está separado de lo ideológico. &lt;br /&gt;Voy a tomar un solo ejemplo entre muchos otros posibles: en el &lt;br /&gt;cine de ficción, en el lenguaje convencional, el salto instantáneo &lt;br /&gt;de un punto al otro del espacio por parte del narrador es absolutamente &lt;br /&gt;aceptado y lícito aunque es imposible e inverosímil en la &lt;br /&gt;vida cotidiana de un simple mortal. A qué quiero apuntar con esto, &lt;br /&gt;a que la continuidad de la acción en el movimiento con salto &lt;br /&gt;instantáneo en el espacio y continuidad en el tiempo, que es patrimonio &lt;br /&gt;de toda la cinematografía de ficción, es una posibilidad no &lt;br /&gt;de un mortal sino de un dios –los simples mortales no podemos pasar &lt;br /&gt;instantáneamente de un punto a otro del espacio–. Por lo tanto, &lt;br /&gt;la película es percibida inconscientemente por el espectador &lt;br /&gt;como la realización de un dios. Fíjense que en los documentales &lt;br /&gt;bien hechos y que tienen una construcción global de estricto documental &lt;br /&gt;no hay corte y continuidad en el movimiento porque el espectador &lt;br /&gt;lo percibiría como un imposible. &lt;br /&gt;Sí se puede retomar el movimiento más adelante habiendo perdido &lt;br /&gt;una parte del mismo; el espectador puede comprender esta &lt;br /&gt;elipsis porque es parte de la vida de un simple mortal. Sabe que &lt;br /&gt;aunque no vea el mundo por unos instantes el mundo sigue allí; &lt;br /&gt;sabe que cuando se despierta ha hecho una elipsis en la continuidad &lt;br /&gt;del mundo; lo que no comprende en el documental porque le &lt;br /&gt;es ajeno a su vida de simple mortal es el salto instantáneo en el &lt;br /&gt;espacio. No considera normal en un documental que le muestren &lt;br /&gt;un tipo que está levantando la mano desde un ángulo y de repente &lt;br /&gt;y en absoluta continuidad pueda verlo desde otro lugar; porque &lt;br /&gt;el ojo del espectador quiere percibir que hay un sujeto humano &lt;br /&gt;detrás de la cámara, entonces no entiende cómo saltó de un lado &lt;br /&gt;a otro. &lt;br /&gt;En el cine de ficción, que el narrador vuele no tiene ningún problema; &lt;br /&gt;en el documental eso es imposible de hacer sin transgredir la &lt;br /&gt;propia credibilidad frente al espectador. La cámara sólo puede &lt;br /&gt;volar si está arriba de un avión; si no, el espectador dice: ¿cómo &lt;br /&gt;puede ser ésto? No entiende bien lo que pasa, entonces se descuelga &lt;br /&gt;y "cambia de canal". Porque la cámara de un documental no &lt;br /&gt;puede volar, salvo que esté en un avión, y lo tiene que mostrar o &lt;br /&gt;tiene que oírse el ruido del mismo, si no, se percibe como imposible; &lt;br /&gt;porque que la cámara esté volando implica que el camarógrafo &lt;br /&gt;puede volar, lo cual, obviamente, es captado como una mentira. &lt;br /&gt;Muchas veces se dice que esto parte de la ignorancia del espectador; &lt;br /&gt;todo lo contrario: cuanto más cultura audiovisual, menos &lt;br /&gt;aceptan los espectadores los elementos omnipotentes en el documental. &lt;br /&gt;Cuanto más entrenamiento tiene el espectador más puede &lt;br /&gt;diferenciar si es una película de ficción o si es una crónica documental &lt;br /&gt;o un verdadero documental. &lt;br /&gt;Los documentalistas manipuladores profesionales y los que hacen &lt;br /&gt;falsos documentales saben bien esto y no cometen errores de &lt;br /&gt;este tipo que sí vemos en algunos documentalistas experimentados. &lt;br /&gt;Todo esto sigue teniendo que ver con lo que decía sobre la metáfora &lt;br /&gt;de dioses, semidioses, mortales y poetas; en el cine de ficción el &lt;br /&gt;narrador es un narrador omnipresente y omnisciente: sabe todo, está &lt;br /&gt;en cualquier parte; en el documental no puede ser así: sólo puede &lt;br /&gt;adoptar lícitamente la actitud de un ser humano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Y entonces, el trabajo a dos cámaras? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: El documentalista es un ser humano, para qué quiere convertirse &lt;br /&gt;en un monstruo de dos cabezas. Yo estoy acá y veo acá, no &lt;br /&gt;tengo otros dos ojos allá; además –ya lo vamos a ver–, la relación &lt;br /&gt;del documentalista con el tema tiene que ser directa, personal, íntima. &lt;br /&gt;Si no sobre todas las instancias del documental, al menos sobre &lt;br /&gt;el mismo hecho captado en el aquí y ahora del registro. Puedo &lt;br /&gt;pensar, como sucede en una Por una camiseta amarilla, en tomar a &lt;br /&gt;varias cámaras, es decir, con varios camarógrafos, distintos aspectos &lt;br /&gt;de una carrera o de una maratón, pero esos casos son excepcionales &lt;br /&gt;y aun en ese caso nunca habría dos cámaras registrando la misma situación &lt;br /&gt;desde dos ángulos, sino que cada camarógrafo se abocaría &lt;br /&gt;a un tipo de situación particular de principio a fin; actuaría como un &lt;br /&gt;documentalista integrado a un equipo de documentalistas. Uno registraría &lt;br /&gt;los corredores y su lucha por llegar al final; otro, los espectadores &lt;br /&gt;y el devenir de sus emociones a lo largo de la competencia; &lt;br /&gt;otro, el entorno logístico y la labor del equipo que acompaña al &lt;br /&gt;corredor; otro, el operativo de seguridad y sanitario, etc. &lt;br /&gt;Hay falsos documentalistas que hacen pseudodocumentales en &lt;br /&gt;serie, como sucede en la literatura con los "escritores" de best sellers &lt;br /&gt;a los que, además, se los considera como semidioses del género. Es &lt;br /&gt;posible que en este mundo de mercenarios en que vivimos pasen &lt;br /&gt;un montón de cosas, que pasen gato por liebre, pero el documentalista, &lt;br /&gt;a diferencia del que hace cine de ficción y animación, deberá &lt;br /&gt;adoptar siempre las actitudes de un simple mortal, tanto en su &lt;br /&gt;actitud frente al tema como ante las personas, como con las elecciones &lt;br /&gt;estéticas y, por sobre todo, no puede tratar a las personas como &lt;br /&gt;un superior. No debe creerse que sabe todo, sino que del tema que &lt;br /&gt;aborda no sabe nada, que debe empezar humildemente desde cero; &lt;br /&gt;porque si no, empieza con prejuicios. Un prejuicio aparece &lt;br /&gt;cuando se abre juicio sin tener elementos. Lo mismo cuando uno &lt;br /&gt;aborda la relación con los que trabaja y cuando uno aborda la relación &lt;br /&gt;con las personas con las cuales va hacer el documental. La &lt;br /&gt;relación debe ser entre semejantes. Porque el documental es el &lt;br /&gt;producto de una relación. &lt;br /&gt;No se pueden hacer documentales sobre animales, porque uno &lt;br /&gt;tendría que ponerse en ese lugar, lo cual es imposible, ni tampoco &lt;br /&gt;sobre los dioses, obvio. El documental es una relación entre seres &lt;br /&gt;humanos iguales, tanto que no se puede hacer un documental "sobre" &lt;br /&gt;alguien, como si uno fuera un versado y ese alguien un &lt;br /&gt;ignorante, sino que el documental se tiene que hacer "con" el otro, &lt;br /&gt;"junto" con el otro. &lt;br /&gt;En el mismo sentido, tampoco se pueden hacer documentales sobre &lt;br /&gt;muertos. A lo sumo podemos hacer documentales con aquellos &lt;br /&gt;que han conocido a los muertos. Si queremos hacer un documental &lt;br /&gt;sobre el Che Guevara, no va ser estrictamente sobre el Che &lt;br /&gt;Guevara, sino que va ser esencialmente sobre la visión que de ese &lt;br /&gt;hombre tienen los que lo han conocido, sobre la memoria histórica; &lt;br /&gt;obviamente tampoco podemos hacer documentales sobre aquello &lt;br /&gt;por nacer; no podemos hacer documentales futuristas, a lo sumo &lt;br /&gt;será un documental realizado junto con aquellos que tengan la &lt;br /&gt;mirada puesta hacia el futuro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;COMPROMISO AFECTIVO - FORMA DE VIVIR &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para redondear este tema, digamos que siempre el documental &lt;br /&gt;se hace con otros viviendo el aquí y ahora en sociedad. Entonces, &lt;br /&gt;el objetivo de todo documentalista debería ser cambiarla... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Por qué? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Porque sería extraordinario poder hacer todos documentales &lt;br /&gt;con todos, no solamente nosotros que somos casi como privilegiados. &lt;br /&gt;¿Hay alguna otra pregunta antes de terminar la clase? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿El realizador debe siempre hacer cámara? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: No necesariamente. Pero sí seguramente hay que estar allí, &lt;br /&gt;poniendo el cuerpo. No es lícito para un documentalista serio &lt;br /&gt;mandar a un camarógrafo a registrar la represión en Plaza de Mayo, &lt;br /&gt;por ejemplo, quedarse muy cómodo en su casa mirándola por &lt;br /&gt;televisión y después decir que el documental lo hizo él. No. Debe &lt;br /&gt;comprometerse con la realidad que va a documentar. Hay una excelente &lt;br /&gt;película, Brasil, la matanza de los niños, ganadora del Festival &lt;br /&gt;de 1997, donde el director no hace cámara, sino que hace el &lt;br /&gt;montaje y la locución, pero obviamente estuvo en ese momento &lt;br /&gt;allí donde las imágenes fueron tomadas. Lo que hace siempre un &lt;br /&gt;buen realizador es ponerle el cuerpo al asunto, y la voz, si es necesario. &lt;br /&gt;En Brasil..., la locución –hecha por su realizador Hugo Ferrero, &lt;br /&gt;lamentablemente ya fallecido– se nota que tiene emoción. Y no &lt;br /&gt;tiene emoción por los golpes bajos. Tiene emoción, transmite emoción &lt;br /&gt;porque él se emocionó haciendo su trabajo junto al responsable &lt;br /&gt;del registro. Además de meterse en el asunto, puso todos &lt;br /&gt;sus afectos ahí y hay como un tono... No puso locutores profesionales &lt;br /&gt;que ni saben de qué se trata el documental, que van a grabar &lt;br /&gt;y leen perfectamente el texto pero no ponen sus afectos en juego... &lt;br /&gt;Y ésta es la otra condición. Una, ya lo dijimos, es comprometerse &lt;br /&gt;con la realidad, de cuerpo, físicamente, estar allí. Y la otra es comprometer &lt;br /&gt;los afectos con eso. Es decir, un buen documental requiere &lt;br /&gt;meterse adentro y no ponerse la máscara. Eso de ir afuera a &lt;br /&gt;registrar y armar cuarenta o cincuenta minutos con un locutor &lt;br /&gt;profesional, hay un montón, mucha competencia; para no venderlo, &lt;br /&gt;como siempre ocurre con los documentales. La verdad, es preferible &lt;br /&gt;hacer una experiencia personal y seria. Porque es tan difícil &lt;br /&gt;vender un documental de divulgación turística como un buen &lt;br /&gt;documental social o antropológico. &lt;br /&gt;De todas formas, igual se venden. Cualquiera de los dos se vende. &lt;br /&gt;A la larga, y depende de cómo sean las circunstancias, igual se &lt;br /&gt;puede vender. Lo que quiero decir es que el documental no es un &lt;br /&gt;producto, cualquiera sea el subgénero, que te lo sacan como pan caliente. &lt;br /&gt;Es preferible, entonces, apostar a enriquecerse a nivel personal &lt;br /&gt;y colectivo con el grupo de trabajo y la gente con la que se hace &lt;br /&gt;la película; entonces, si uno sabe que va a hacer un documental &lt;br /&gt;y le va a ser muy difícil venderlo, al menos que le sirva como parte &lt;br /&gt;de su vida, que le sirva para su vida. &lt;br /&gt;Poner el cuerpo, poner los afectos, considerar este trabajo como &lt;br /&gt;una forma de vivir, no para vivir, sino como una forma de vida &lt;br /&gt;es la condición fundacional. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Y qué tal ese documental La república perdida? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Hay de todo. Digamos que también con un documental de &lt;br /&gt;esos podés involucrarte. En particular con un tema como el de ese &lt;br /&gt;filme. El campo documental es muy amplio, en el cual hay verdaderos &lt;br /&gt;documentales y otros que se parecen a documentales, pero &lt;br /&gt;que no son estrictamente documentales. El institucional está dentro &lt;br /&gt;del campo documental, el institucional es un institucional y &lt;br /&gt;debe vender una idea, una ideología, aunque esto no sea explícito. &lt;br /&gt;Por supuesto, en un documental también estoy exponiendo algo, &lt;br /&gt;pero no te quiero vender nada. La preocupación por el tema es &lt;br /&gt;del documentalista, no de otros, como los productores, por ejemplo. &lt;br /&gt;En el institucional, la preocupación es de otros y uno se pone &lt;br /&gt;al servicio de otros, para vender la idea de otros. En el documental, &lt;br /&gt;uno no quiere vender nada, uno está metido con el tema y expone &lt;br /&gt;lo que le pasa con ese tema. &lt;br /&gt;Recapitulando, la actitud documentalista, que de eso se trata, requiere &lt;br /&gt;estas tres partes para que se sostenga como tal: no ver desde &lt;br /&gt;afuera, poner el cuerpo, poner los afectos en juego y considerarlo &lt;br /&gt;una manera de vivir. Para hacer documentales de verdad, de &lt;br /&gt;verdad, hay que actuar de la misma manera en la vida que cuando &lt;br /&gt;se hace documentales. Y si alguien en la vida es de otra manera, es &lt;br /&gt;decir, no se compromete, no expone sus afectos, en la medida que &lt;br /&gt;quiera hacer documentales, tiene que cambiar, tiene que adoptar &lt;br /&gt;formas tales que a la larga le cambien la vida. Ese compromiso &lt;br /&gt;afectivo al final te va cambiando. Muchos documentalistas llegan &lt;br /&gt;al documental porque hay un compromiso humano y social, otros, &lt;br /&gt;porque les gusta la estética del documental. Pero la verdad es que &lt;br /&gt;para hacer buenos documentales hay que involucrarse, involucrarse &lt;br /&gt;en el documental como un todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;CLASE 2 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PUNTOS DE PARTIDA &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Empecemos con preguntas... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNA: En relación a lo que dijo al final de la clase pasada, &lt;br /&gt;soy fotógrafa y no sé si se puede comparar la fotografía con el &lt;br /&gt;cine, pero en mi campo veo que hay gente que vive la vida de &lt;br /&gt;una manera y saca las fotos de otra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Aclaremos que la distancia que hay entre la fotografía, la foto &lt;br /&gt;fija, y el cine es imposible de zanjar. La fotografía es el instante, &lt;br /&gt;el tiempo en su detención, y el cine es la duración. Con respecto a &lt;br /&gt;si hay gente que vive de una manera y fotografía de otra, sí, por &lt;br /&gt;supuesto, puede ser. En todos los campos hay mercenarios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Si quiero mostrar la vida de los peces, por ejemplo, &lt;br /&gt;no necesito todas esas reflexiones antropológicas y sociológicas &lt;br /&gt;que vimos en la clase anterior. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Bueno, no, para mostrar la vida de los peces tal vez no; pero, &lt;br /&gt;en realidad, primero tenés que preguntarte qué es lo que querés hacer. &lt;br /&gt;Un material de divulgación, un material científico, ¿qué tipo de &lt;br /&gt;trabajo querés hacer? Podés hacer uno educativo. Entonces, claro &lt;br /&gt;que tal vez no sean necesarias. Pero cuando hablo de verdaderos &lt;br /&gt;documentales estoy haciendo una declaración de principios &lt;br /&gt;y, además, exponiendo una hipótesis de partida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Bueno, bien. ¿Y si quiero hacer un documental ecológico &lt;br /&gt;sobre los peces? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Bueno, vamos a preguntarnos: ¿qué es un documental ecológico? &lt;br /&gt;Describir la vida de los peces no es documental ecológico. &lt;br /&gt;¿Por qué? Porque el documental es una película, y como tal debe &lt;br /&gt;establecer relaciones, contradicciones, desarrollar un conflicto, y en &lt;br /&gt;la medida en que uno haga un trabajo sólo para mostrar la vida &lt;br /&gt;de los peces, será un material de educación, o de divulgación, pero &lt;br /&gt;no una película documental. Ahora, si me decís que querés &lt;br /&gt;hacer una película sobre los peces en peligro de extinción, empezamos &lt;br /&gt;a hablar de otra cosa. Ahí tenemos un tema para un documental, &lt;br /&gt;hay conflicto una contradicción, que es la que dinamiza &lt;br /&gt;la posibilidad de desarrollar el tema. Una contradicción objetiva y &lt;br /&gt;subjetiva al mismo tiempo. Les voy a dar un ejemplo. La otra vez &lt;br /&gt;discutí con una alumna sobre ese tema. Les relato más o menos el &lt;br /&gt;diálogo: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo quiero hacer un documental sobre el yaguareté. &lt;br /&gt;-Vos querés hacer un documental o un programa de divulgación, o un &lt;br /&gt;video educativo. &lt;br /&gt;-No, quiero hacer un documental. &lt;br /&gt;-Bueno, empecemos hablar: ¿qué cosa te parece interesante, importante, &lt;br /&gt;del yaguareté? &lt;br /&gt;-Que es un animal muy hermoso, una maravilla de la naturaleza. &lt;br /&gt;-¿Eso es lo más importante que te pasa con el yaguareté? &lt;br /&gt;-No, que el yaguareté se está extinguiendo y hay que tratar de preservarlo &lt;br /&gt;ya que hay gente sin escrúpulos que los caza por dinero. &lt;br /&gt;-Bueno, vamos bien, pero habría que indagar más: seguro que hay gente &lt;br /&gt;mala que los caza, pero ¿por qué los caza? &lt;br /&gt;-Y... los caza para vender las pieles. &lt;br /&gt;-¿Y por qué los caza para vender las pieles? &lt;br /&gt;-Y... porque vive de eso. &lt;br /&gt;-¿Y por qué vive de eso? &lt;br /&gt;-Y bueno, qué sé yo... No interesa. Los caza y basta. &lt;br /&gt;-Tenés que averiguar más sobre ese hombre. &lt;br /&gt;-Eso me alejaría del tema y me metería en cuestiones que no me interesan... &lt;br /&gt;-¿Tenés miedo de enterarte de que quizá el hombre que los caza no es el &lt;br /&gt;verdadero responsable de que el yaguareté se esté extinguiendo, sino que &lt;br /&gt;también él puede ser una víctima como el propio yaguareté? &lt;br /&gt;-No, no. No me voy a meter con esos temas. &lt;br /&gt;-Seguro. Porque a lo mejor resulta que la principal víctima es el cazador: &lt;br /&gt;víctima del despojo de sus tierras, de la discriminación y de la explotación &lt;br /&gt;que lo obliga a cazar para no morirse de hambre... Empecemos a &lt;br /&gt;buscar por dónde empiezan las cosas, empecemos a buscar por dónde pasan &lt;br /&gt;las cosas, porque si no podemos llegar a decir verdades a medias, es decir, &lt;br /&gt;mentiras totales. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;PROTAGONISTA - CUESTIÓN SOCIAL &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, siguió con su idea y terminó vendiendo un anodino &lt;br /&gt;falso documental sobre el yaguareté a un canal de cable que, encima, &lt;br /&gt;le pagó unas pocas monedas. &lt;br /&gt;Entonces, para nosotros el problema central no era el del yaguareté, &lt;br /&gt;era el cazador, el hombre. Porque otra de las cosas que pongo &lt;br /&gt;como principio es que en todo documental, el protagonista es el &lt;br /&gt;hombre. No se pueden hacer documentales si no es sobre el hombre, &lt;br /&gt;el hombre como especie y como cultura. El objeto último del &lt;br /&gt;documental tiene que ser el ser humano. No podemos hacer seriamente &lt;br /&gt;documentales sobre animales, porque se termina otorgándoles &lt;br /&gt;actitudes y sentimientos humanos que no les corresponden; &lt;br /&gt;de última y si los animales son nuestro interés y pasión, cosa &lt;br /&gt;muy válida por cierto, podemos hacer documentales sobre las &lt;br /&gt;múltiples posibles relaciones del hombre con los animales. Tampoco &lt;br /&gt;podemos hacer documentales sobre los dioses, o sobre Dios, &lt;br /&gt;ya lo dijimos. A lo sumo podemos hacer documentales sobre nuestra &lt;br /&gt;relación con la divinidad, si es que creemos en ella. En el documental, &lt;br /&gt;la definición de Protágoras es absoluta: “El hombre es la &lt;br /&gt;medida de todas las cosas”. &lt;br /&gt;Acá, por estos pagos, ligado al tema hombre como especie y como &lt;br /&gt;cultura, enseguida aparece el tema social. Tal vez en otras sociedades, &lt;br /&gt;donde los conflictos de miseria y desocupación que viven &lt;br /&gt;nuestros países no son tan graves, pueden dedicar esfuerzos a &lt;br /&gt;otros temas humanos no tan primitivos como el hambre. Acá basta &lt;br /&gt;con salir a la calle para que la realidad te golpee brutalmente &lt;br /&gt;desde la desigualdad social. En el festival de documentales, el &lt;br /&gt;90% de los presentados tenían temáticas sociales o antropológico-&lt;br /&gt;sociales. Por ahí, en otros países –del primer mundo– hay otro &lt;br /&gt;tipo de preocupaciones relacionadas con al especie humana como, &lt;br /&gt;por ejemplo, la del equilibrio ecológico. Pero de todas maneras, &lt;br /&gt;el hombre no deja de ser el fundamento teórico, metodológico &lt;br /&gt;y temático: es un ser humano el que lo hace, es lo humano el objeto &lt;br /&gt;y es un ser humano el que lo recibe. Esta sería otra base fundamental. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;ALUMNO: Un documental que me impresionó mucho es &lt;br /&gt;Koyanikatze...algo así se pronuncia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Es un documental, podríamos decir, de carácter experimental. &lt;br /&gt;Tenés que ver también Powakatze y Baraka. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Ahí hay un compromiso algo diferente con lo estético. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Vamos por partes. Aclaremos primero que todo compromiso &lt;br /&gt;estético tiene un contenido ético e ideológico. &lt;br /&gt;Hay una estética documental, pero el valor de la estética documental &lt;br /&gt;no es a priori ni independiente del conjunto complejo de &lt;br /&gt;la realización documental. El cine es cine y hay una estética cinematográfica &lt;br /&gt;general que tiene su historia; alguien la inventó, otros &lt;br /&gt;aportaron, otros la desarrollaron. Hay una estética cinematográfica &lt;br /&gt;y el documental participa de ella pero con sus particularidades, &lt;br /&gt;que tienen que ver con la actitud documentalista que es diferente &lt;br /&gt;a la actitud ficcional. De ahí surgen direcciones estéticas &lt;br /&gt;que casi no tienen opción; casi no se puede elegir otra cosa. La experimentación &lt;br /&gt;proviene de ahí: ¿se puede elegir otra cosa? ¿De &lt;br /&gt;dónde surge la posibilidad de experimentar con el documental? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EXPERIMENTAL - ELABORACIÓN COLECTIVA - HISTORIA DE VIDA &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las elecciones estéticas del documentalista existen; y las posibilidades &lt;br /&gt;de realizar experiencias, de experimentar desde lo temático &lt;br /&gt;y narrativo y desde lo estético, también. ¡Cómo no se va a poder &lt;br /&gt;experimentar! Mientras se mantengan los principios básicos de &lt;br /&gt;los que ya hablamos: a partir del compromiso, los afectos y vivir &lt;br /&gt;con ese quehacer que es el documental, uno tiene derecho a buscar &lt;br /&gt;y a encontrar, que es lo que más molesta. Pero, ¿en qué condiciones &lt;br /&gt;es posible la experimentación? En el documental, si mantenemos &lt;br /&gt;esa cuestión de que tenemos un compromiso con esos hechos que &lt;br /&gt;suceden, nos metemos adentro y nos relacionamos igualitariamente &lt;br /&gt;con la gente, no somos libres de hacer lo que queramos. &lt;br /&gt;Porque, en realidad, en el documental, si bien las puntadas finales &lt;br /&gt;puede hacerlas el documentalista, es una elaboración colectiva. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;No sólo del grupo documentalista sino también de la gente que &lt;br /&gt;participa. Y nos pertenece a todos. Entonces uno no puede hacer lo &lt;br /&gt;quiera y, repitamos una vez más, uno no es un dios cuando hace &lt;br /&gt;documentales, es un simple mortal, un semejante. En una película &lt;br /&gt;de ficción, tenés casi un dios; un dios que hace lo que quiere: &lt;br /&gt;mata a los personajes, los revive, los hace ir de acá para allá. Cuando &lt;br /&gt;uno hace documentales, eso no lo puede hacer desde el punto &lt;br /&gt;de vista narrativo, pero tampoco desde el punto de vista estético. &lt;br /&gt;La cuestión es que no puede hacer documentales desde la actitud &lt;br /&gt;de un dios. El documentalista hace lo que puede como un simple &lt;br /&gt;mortal. Entonces, puede experimentar como tal, junto con otros, &lt;br /&gt;también mortales, que están trabajando en y con ese documental. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Quería preguntarle. Esas tomas que se hacen para &lt;br /&gt;los noticieros que muestran, por ejemplo, un embotellamiento en &lt;br /&gt;la ciudad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Esos no son documentales, esos son registros documentales, &lt;br /&gt;sin entrar a indagar en su veracidad o intensionalidad ulterior. El &lt;br /&gt;documental empieza como registro documental, pero no quiere &lt;br /&gt;decir que ya haya un documental, porque todavía no está estructurado &lt;br /&gt;en una narración y un desarrollo temático. Reafirmemos: el &lt;br /&gt;documental es una película. Entonces, un registro documental no &lt;br /&gt;es un documental, no es una película. ¿Qué quiere decir “película &lt;br /&gt;documental”? Que tiene un tema, que se lo presenta, se lo desarrolla &lt;br /&gt;y se lo concluye. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Usted mencionó el género historia de vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Sí. No lo vamos a desarrollar ahora, pero es uno de los más &lt;br /&gt;interesantes subgéneros del documental y está muy poco difundido. &lt;br /&gt;Yo les recomiendo un libro excelente sobre este tema que se &lt;br /&gt;llama, justamente, La historia de vida, de Guillermo Magrassi y Manuel &lt;br /&gt;Rocca. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ORIGEN - REGISTRO - LO ANTROPOLÓGICO &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, el origen histórico del cine es el registro documental: la &lt;br /&gt;salida de la fábrica, la llegada del tren, etc. Otras experiencias que &lt;br /&gt;se hicieron con el cine en sus principios, como los trucos e ilusiones &lt;br /&gt;ópticas, en realidad no han tenido más desarrollo en la historia &lt;br /&gt;del cine que el registro documental, sino al contrario. Fue más a &lt;br /&gt;partir de esas tomas documentales que desde las otras experiencias &lt;br /&gt;cinematográficas que el cine se ficcionalizó, ya que siempre trató de &lt;br /&gt;mantener verosimilitud y un parecido con la realidad. Trató de &lt;br /&gt;que aquello que mostraba la ficción fuese parecido a lo que sucedía &lt;br /&gt;en la realidad. Esa famosa sensación de realidad que genera &lt;br /&gt;el cine surge de sus primeros registros documentales. Un desarrollo &lt;br /&gt;particular del cine –entre otros igualmente posibles en teoría– &lt;br /&gt;hacia un cine narrativo y figurativo tenía que basarse en registros &lt;br /&gt;que parecieran mínimamente reales, aun en las películas fantásticas, &lt;br /&gt;que tenían un criterio de verosimilitud propio e interno. El &lt;br /&gt;cine de ficción contemporáneo le debe más a sus comienzos documentales &lt;br /&gt;que a sus inicios ilusionistas. A partir de esos primeros &lt;br /&gt;registros documentales y durante años, se siguieron haciendo experiencias &lt;br /&gt;de registro cada vez más complejas. Hasta que apareció &lt;br /&gt;la que se considera la primera película documental: Nanuk, el esquimal, &lt;br /&gt;del norteamericano Flaherty. Ya no es un registro de un hecho &lt;br /&gt;aislado, sino que es una narración completa. &lt;br /&gt;Se dice que Nanuk, el esquimal es también el primer documental &lt;br /&gt;antropológico porque, si bien hoy la antropología es otra cosa, en &lt;br /&gt;ese momento era el estudio de los pueblos coloniales. Mejor dicho, &lt;br /&gt;y aunque algunos antropólogos den otra definición, la antropología &lt;br /&gt;era el estudio de los pueblos a colonizar. &lt;br /&gt;El primer tipo de documental, entonces, fue el llamado “antropológico” &lt;br /&gt;y eso es muy importante, porque primero hay una opción &lt;br /&gt;de curiosidad, de aventura pero también hay una opción por conocer &lt;br /&gt;lo otro, de ir a entrar en contacto con lo otro diferente, con lo no &lt;br /&gt;conocido. Esto de ir hacia aquello que es lo diferente en lo cultural, &lt;br /&gt;y también en lo social, tiñe toda la historia del documental. Es un &lt;br /&gt;ir hacia aquello otro diferente que de alguna manera nos revela &lt;br /&gt;nuestra condición; aquello que es diferente y nos devuelve una &lt;br /&gt;imagen en la que nos podemos ver como si fuese un frontón y al &lt;br /&gt;mismo tiempo como en un espejo. Porque allí esta lo otro y estamos &lt;br /&gt;nosotros y, por sobre todo, está implícita la relación recíproca. Los &lt;br /&gt;más grandes documentales parten de esa idea: ir hacia aquello &lt;br /&gt;que nos devuelve un reflejo de lo que somos. El cine siempre es &lt;br /&gt;un espejo, pero el cine documental lo es más. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: En el caso del esquimal, ¿en qué sentido se ha relacionado &lt;br /&gt;el realizador? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: El objetivo último del realizador era, seguramente, poner en &lt;br /&gt;términos comparativos esa cultura con la propia poniendo más &lt;br /&gt;bien el centro del interés del filme –aunque de manera implícita– &lt;br /&gt;en la cultura propia a partir de la exposición de otra cultura totalmente &lt;br /&gt;diferente. Inmediatamente después de esto empieza a &lt;br /&gt;desarrollarse lo que se llama el documental social. Es decir, primero &lt;br /&gt;la contraposición de lo propio con lo otro e inmediatamente, &lt;br /&gt;las contradicciones internas de lo propio. Esta dialéctica se mantendrá &lt;br /&gt;hasta el presente, obviamente más compleja y amplia, pero &lt;br /&gt;manteniendo ese sello de origen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ANTROPOLÓGICO- SOCIAL - EL COLONIALISMO &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es importante que tengan en cuenta que la primera experiencia &lt;br /&gt;de película documental es antropológica. Ver cómo vive otra gente &lt;br /&gt;diferente de uno. Y recién después, ver cómo vive uno, en qué &lt;br /&gt;mundo vive uno. Esta última es, en definitiva, la diferencia entre el &lt;br /&gt;documental antropológico y el social, aunque en América Latina &lt;br /&gt;hacer un documental antropológico o un documental social es casi &lt;br /&gt;lo mismo. Porque los otros culturalmente diferentes son la gran &lt;br /&gt;mayoría de la población, que es oprimida y explotada, y las clases &lt;br /&gt;explotadoras altas y media altas son minoritarias, tanto en cuanto &lt;br /&gt;a población como en cuanto a la generación de pautas culturales &lt;br /&gt;nacionales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Cómo es eso? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Ir a las provincias del norte, por ejemplo, a hacer un documental &lt;br /&gt;antropológico, es ir a hacer también un documental social, &lt;br /&gt;todo al mismo tiempo. No podés olvidarte de que los indígenas &lt;br /&gt;del norte, además de oprimidos culturalmente, son brutalmente &lt;br /&gt;explotados. Y al revés también: si vas al norte a hacer un documental &lt;br /&gt;social, no podés obviar que la mayoría de la población es &lt;br /&gt;culturalmente diferente, casi todos: los indígenas, los mestizos, &lt;br /&gt;los criollos. Obviarlo sería caer en un etnocentrismo imperdonable &lt;br /&gt;para un documentalista. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNA: ¿El cine antropológico sólo puede ser documental? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Ahora vamos a ver que el cine antropológico cambió de características &lt;br /&gt;y de género. Hoy parece expresarse mayoritariamente &lt;br /&gt;en una mezcla de documental y ficción. Como ejemplo en nuestro &lt;br /&gt;país de cine antropológico contemporáneo podemos mencionar &lt;br /&gt;Gerónima, que es básicamente una película de ficción, pero que &lt;br /&gt;tiene base documental, y mis filmes Hombres de barro y Crónica de un &lt;br /&gt;extraño. Hombres de barro es más bien un documental con largos &lt;br /&gt;fragmentos ficcionalizados y la segunda, al revés. Les recomiendo, &lt;br /&gt;para el desarrollo del cine antropológico, el libro de Adolfo Colombres &lt;br /&gt;que ya citamos: Cine, antropología y colonialismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Y el cine o el video ecológico cuándo aparecen? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: El cine surge primero como antropológico, después adquiere &lt;br /&gt;la veta social y después, muy tardíamente –esto a pesar de que &lt;br /&gt;existían experiencias aisladas–, se hacen documentales sobre la &lt;br /&gt;relación del hombre con su medio ambiente, etc. &lt;br /&gt;Ese documental antropológico, que en los países pobres coincide o &lt;br /&gt;se superpone con el documental social, ha ido cambiando de objeto. &lt;br /&gt;Por un lado, los pueblos coloniales que se independizan a partir &lt;br /&gt;de los años 60, como los países africanos, empiezan a liberarse &lt;br /&gt;del colonialismo directo –se independizan políticamente– y empiezan &lt;br /&gt;a producir sus propias películas. Por otro lado, los realizadores, &lt;br /&gt;los documentalistas de los países centrales, empiezan a &lt;br /&gt;ver como salida la posibilidad de hacer cine antropológico dentro &lt;br /&gt;de sus propio países. &lt;br /&gt;La guerra de liberación de Argelia fue un formidable detonante &lt;br /&gt;de cuestionamientos profundos a la visión europeocéntrica de las &lt;br /&gt;sociedades y culturas humanas y un gigantesco desencadenante de &lt;br /&gt;contradicciones dentro de la cultura dominante; baste mencionar &lt;br /&gt;el Mayo Francés. El otro elemento central fue la guerra de liberación &lt;br /&gt;de Vietnam. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ANTROPOLÓGICO URBANO - DESARROLLOS ACTUALES &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, hay experiencias de trabajos documentales antropológicos &lt;br /&gt;en instituciones, por ejemplo, un hospital; ya hay trabajos hechos, &lt;br /&gt;aunque no están disponibles. Se toma el hospital como una &lt;br /&gt;especie de aldea, se centra el hospital como se centra una aldea y se &lt;br /&gt;estudian las relaciones y la forma de comportamiento, de vida y de &lt;br /&gt;pensamiento de la gente que está metida dentro de esa aldea que &lt;br /&gt;es el hospital. En las cárceles también se han hecho experiencias. &lt;br /&gt;No son documentales sociales sino antropológicos, porque el criterio &lt;br /&gt;central está orientado hacia las formas culturales; por supuesto &lt;br /&gt;aparecen los conflictos sociales pero se los toma como parte &lt;br /&gt;del tema antropológico. No es esencialmente el conflicto social &lt;br /&gt;lo que se aborda, sino las relaciones que se establecen entre las &lt;br /&gt;personas y sus comportamientos mutuos y la conciencia que tienen &lt;br /&gt;de esos comportamientos, incluidos los relacionados con los conflictos &lt;br /&gt;sociales; eso que se llama ideología. &lt;br /&gt;Resumiendo: Surge el documental como documental antropológico, &lt;br /&gt;pero deja de tener cada vez vigencia como trabajo colonial &lt;br /&gt;directo a causa de la independencia progresiva de los pueblos colonizados &lt;br /&gt;y se vuelca sobre las propias sociedades y culturas (aunque &lt;br /&gt;siguen haciéndose documentales antropológicos tradicionales &lt;br /&gt;pero son marginales, son rémoras del pasado). El documental antropológico &lt;br /&gt;vigente se vuelca hacia el mundo cercano del realizador; &lt;br /&gt;la mayoría de las veces, hacia las culturas dependientes de &lt;br /&gt;la propia cultura dominante a la que pertenece. Por ejemplo, tranquilamente &lt;br /&gt;se podría hacer un documental antropológico sobre &lt;br /&gt;la "subcultura del rock", donde se abordaría todo ese mundo desde &lt;br /&gt;el lado de las relaciones que se establecen entre sus miembros y &lt;br /&gt;con el resto de la cultura dominante, sus comportamientos, sus &lt;br /&gt;costumbres y la conciencia de sí y del mundo que tienen. La otra &lt;br /&gt;posibilidad es que el documental antropológico se ponga al servicio &lt;br /&gt;de los grupos oprimidos, que es otra variante y del que también &lt;br /&gt;hay muchos casos. Entonces, el documentalista que pertenece &lt;br /&gt;a la cultura dominante se pone al servicio de grupos oprimidos, &lt;br /&gt;como los indígenas. Sobre esto hay a la vez distintas variantes: &lt;br /&gt;hacer documentales junto a los indígenas o enseñar la técnica &lt;br /&gt;documental a los indígenas para que ellos mismos hagan sus documentales &lt;br /&gt;sobre sí mismos o eventualmente sobre nosotros, es decir, &lt;br /&gt;sobre nuestra propia cultura. En lugar de ser el documenta-&lt;br /&gt;lista el que hace el documental junto con otros como en el primer &lt;br /&gt;caso, los que hacen el documental son los grupos indígenas y el &lt;br /&gt;documentalista funciona como asistente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Cómo es eso de que podrían hacer documentales &lt;br /&gt;sobre nosotros? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Podrían no, se hacen. Aquí mismo, en la Argentina, hay un &lt;br /&gt;grupo indígena que está haciendo un documental sobre las formas &lt;br /&gt;de comportamiento represivo cotidiano dominantes en nuestra &lt;br /&gt;cultura. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: La otra variante: ¿ellos realizan el trabajo de campo &lt;br /&gt;y uno supervisa? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: No, no supervisa, asesora y acompaña, sobre todo en la parte &lt;br /&gt;tecnológica, porque en esos casos aparecen otras formas de contar, &lt;br /&gt;y otras formas de encuadrar y otras formas de pegar unas tomas &lt;br /&gt;con las otras, que dependen de la cultura a la que el grupo &lt;br /&gt;pertenece y que deberán ir desarrollando por su cuenta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PUEBLOS INDÍGENAS - DOCUMENTO COLONIAL &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la medida en que los pueblos indígenas empiecen a crear sus &lt;br /&gt;propias imágenes, serán diferentes a las nuestras y las unirán de &lt;br /&gt;manera diferente; desarrollarán una concepción diferente de la &lt;br /&gt;relación entre encuadre y montaje y, sobre todo, entre espacialidad &lt;br /&gt;y temporalidad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNA: ¿Hay ejemplos de todo esto? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Sí, claro que hay casos. En Brasil, por ejemplo, yo he visto &lt;br /&gt;algo parecido. Un grupo indígena había aprendido a manejar el &lt;br /&gt;video y había otro grupo indígena que se resistía, que no quería saber &lt;br /&gt;nada. Entonces, representantes del grupo indígena que había &lt;br /&gt;aprendido fue a la aldea de los otros a convencerlos de adoptar &lt;br /&gt;la tecnología del video para sus propios fines. A la vez, un &lt;br /&gt;documentalista de San Pablo fue a acompañar al grupo visitante &lt;br /&gt;para ayudarlos a hacer la experiencia de realizar un documental sobre &lt;br /&gt;el contacto que iban a tener con el otro grupo. Y salió un documental &lt;br /&gt;muy interesante. &lt;br /&gt;Cabe aclarar que hay una gran discusión con respecto a este proceder. &lt;br /&gt;En realidad, es una moderna forma de colonización, dicen algunos, &lt;br /&gt;ya que en la medida en que incorporen el video y la televisión &lt;br /&gt;a su mundo, es como inyectarse un virus. Otros dicen que es &lt;br /&gt;una manera de dominar una tecnología para ponerla a su servicio. &lt;br /&gt;En la medida en que sepan manejarla y ser productores de su &lt;br /&gt;propia imagen, además de contrarrestar el virus pueden enfrentar &lt;br /&gt;a la cultura dominante sin desventajas. Vaya a saber, el tiempo lo &lt;br /&gt;dirá. Me inclino más a pensar que es una forma de colonización, &lt;br /&gt;pero inevitable. Entonces, si es inevitable la irrupción del video &lt;br /&gt;en las comunidades indígenas, busquemos la manera de que en &lt;br /&gt;lugar de convertir a sus miembros en pasivos consumidores, tengan &lt;br /&gt;la posibilidad de convertirse también en productores. Si de &lt;br /&gt;todas maneras va a llegar, que al menos puedan producir sus propias &lt;br /&gt;imágenes para que puedan contraponerlas a las imágenes &lt;br /&gt;que genera la cultura dominante. Como dice Eulogio Frites, un &lt;br /&gt;indígena colla, un dirigente: desarrollar la propia cultura con el &lt;br /&gt;aporte de las ciencia universal... en la medida en que nos sirva la &lt;br /&gt;usamos, en la medida que no nos sirva, no. Por ejemplo: qué bueno &lt;br /&gt;sería que se hiciera una red de registros documentales de los &lt;br /&gt;indígenas amazónicos entre sí. Y a nosotros mismos también, y &lt;br /&gt;en vez de ver un documental de indígenas amazónicos hecho por &lt;br /&gt;un tipo de San Pablo, ver un documental de indígenas amazónicos &lt;br /&gt;hecho por indígenas amazónicos. Y mucho más interesante de ver &lt;br /&gt;sería un documental sobre la cultura de San Pablo realizado por un &lt;br /&gt;grupo de realizadores amazónicos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Pero eso va en contra el proceso de globalización. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Esa famosa globalización no es más que una nueva forma &lt;br /&gt;de colonización cultural. Ya vamos a hablar de eso. Sigamos: el &lt;br /&gt;indígena, cuando hace una película sobre sí mismo, deja de hacer &lt;br /&gt;un documental antropológico. El documental antropológico tiende &lt;br /&gt;a desaparecer en el sentido de ir a lo culturalmente diferente &lt;br /&gt;o cambia de manos; era un elemento de colonización y al cambiar &lt;br /&gt;de mano puede, digo puede, convertirse en un elemento de liberación &lt;br /&gt;en manos de los colonizados. Canto a Ceilán, por ejemplo, que &lt;br /&gt;es uno de los trabajos más renombrados de la escuela documenta-&lt;br /&gt;lista inglesa, a mí me parece, y no solamente a mí, un documento &lt;br /&gt;colonial. Muchos de estos documentales eran realizados para apoyar &lt;br /&gt;el trabajo de las empresas y los administradores coloniales ingleses. &lt;br /&gt;No es el único caso de espías disfrazados de antropólogos &lt;br /&gt;o de antropólogos mercenarios al servicio de los servicios de inteligencia, &lt;br /&gt;como varios exploradores de la Patagonia tiempo antes de &lt;br /&gt;la Conquista del Desierto. Entonces, en ese sentido, pienso que el &lt;br /&gt;cine antropológico tiende a desaparecer, justamente, porque los &lt;br /&gt;pueblos coloniales que hicieron el otro cultural comienzan a independizarse. &lt;br /&gt;Entonces, el cine antropológico empieza a quedarse &lt;br /&gt;sin objeto y se vuelca sobre sí mismo, y el documentalista se &lt;br /&gt;vuelca sobre su propio mundo cultural. El cine antropológico se &lt;br /&gt;transforma y empieza a desaparecer, por lo menos lo que fue en sus &lt;br /&gt;orígenes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DOCUMENTAL SOCIAL &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas nuevas técnicas relacionadas con el documental antropológico, &lt;br /&gt;como una variante de la antropología social de apoyo, se han &lt;br /&gt;volcado sobre un nuevo tipo de documental social. &lt;br /&gt;En breve aparecerá una publicación del Movimiento de Documentalistas &lt;br /&gt;donde se abordará de manera detallada el tema del documental &lt;br /&gt;social, pero igualmente adelantaremos algo. En el pasado, &lt;br /&gt;el documental social ponía el conflicto como eje temático y narrativo. &lt;br /&gt;Ahora, la tendencia es que el conflicto aparezca como contexto &lt;br /&gt;y que el eje esté puesto en uno de los polos de ese conflicto. &lt;br /&gt;Hay una elección temática y narrativa puesta en términos de participación &lt;br /&gt;social plena y no en términos de una ilusoria equidistancia &lt;br /&gt;entre dos polos. La elección está centrada, al menos en Argentina, &lt;br /&gt;en las nuevas formas de organización y movilización popular. &lt;br /&gt;El objetivo es aportar al crecimiento y fortalecimiento del nuevo &lt;br /&gt;protagonismo social surgido en los últimos años y que explotó el &lt;br /&gt;19 y 20 de diciembre de 2001. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Ese protagonismo que los sectores populares han conquistado en &lt;br /&gt;el terreno social se traslada al campo del documental. Ya no hay un &lt;br /&gt;falso documentalista iluminado que explica un conflicto y llama al &lt;br /&gt;espectador a pronunciarse por tal o cuál consigna. Por supuesto, se &lt;br /&gt;siguen haciendo documentales sociales y antropológicos sociales &lt;br /&gt;al estilo antiguo; gente que llega, registra, edita y exhibe sin que el &lt;br /&gt;grupo social "representado" tenga ningún protagonismo en la realización. &lt;br /&gt;Incluso hay supuestos documentales que uno podría &lt;br /&gt;comparar con los de la escuela inglesa o con la misión de los exploradores &lt;br /&gt;de la Patagonia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nuevo documental social tiene dos vertientes: una es la de exponer &lt;br /&gt;la lucha, la organización y la movilizacion de los protagonistas &lt;br /&gt;sociales, como en el caso de Impa, metalúrgica y cultural o Laburantes, &lt;br /&gt;y otra es la de aportar al movimiento social los elementos necesarios &lt;br /&gt;para la realizacion de sus propios documentales, como en el &lt;br /&gt;caso de los Talleres Documentales de Base que funcionan en varios &lt;br /&gt;barrios del Gran Buenos Aires. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GLOBALIZACIÓN E IMAGEN PROPIA &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con respecto a una pregunta anterior sobre la globalización, vamos &lt;br /&gt;a repetir lo que decíamos en una mesa redonda, que luego fue &lt;br /&gt;desgrabado y publicado en la revista El documentalista de julio de &lt;br /&gt;1999. Decíamos (y leo casi textualmente algunos párrafos) que la &lt;br /&gt;creciente e indiscriminada globalización a nivel mundial tiende a &lt;br /&gt;borrar los perfiles y aristas culturales nacionales y regionales y &lt;br /&gt;que, cada vez más, valoriza la digitalización frente a la analogía, &lt;br /&gt;tendiendo a desvalorizar el afecto cotidiano de los hombres hacia &lt;br /&gt;su lugar, a romper los lazos de pertenencia y a desvincularlos &lt;br /&gt;de la naturaleza que los rodea. ¿Cómo logra esto? Entre otras cosas, &lt;br /&gt;a partir de un permanente empobrecimiento de las imágenes representativas &lt;br /&gt;y de su reemplazo por imágenes artificiales generadas &lt;br /&gt;por las computadoras. Agregábamos también que no debíamos &lt;br /&gt;ser ingenuos: la globalización no es un destino manifiesto e inevitable &lt;br /&gt;vaya a saber por qué leyes irracionales. La globalización, &lt;br /&gt;muy por el contrario, es una estrategia de dominación neocolonial &lt;br /&gt;puesta en práctica por el poder económico y político mundial. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Y que, además, contiene un plan sistemático de colonización cultural &lt;br /&gt;que se pone en práctica a partir de la desvalorización de las &lt;br /&gt;culturas particulares de los pueblos y la sobrevaloración excluyente &lt;br /&gt;de la cultura dominante de Occidente, la cual es presentada &lt;br /&gt;como la cultura global. Sigo leyendo: en esa visión globalizada, &lt;br /&gt;el hombre ya no pertenece a un lugar concreto sino a un mundo tan &lt;br /&gt;vasto, confuso, lejano y sobre todo tan ajeno, que lleva al hombre &lt;br /&gt;a extrañarse de su propio mundo y de sí mismo para ir a pertenecer &lt;br /&gt;a un gran mundo globalizado que no lo reconoce más que como &lt;br /&gt;una serie de códigos sin carne y sin alma. &lt;br /&gt;Sigo leyendo: al mismo tiempo, trata de imponer una visión del &lt;br /&gt;hombre como esencialmente la de un consumidor (hombre que &lt;br /&gt;ya no pertenece al pueblo, sino que forma parte del público), es &lt;br /&gt;decir, como un objeto de los procesos productivos y de la historia &lt;br /&gt;misma, y no como un productor, es decir, como un protagonista. &lt;br /&gt;El valor del trabajo humano como trabajo productivo en relación &lt;br /&gt;con la naturaleza (sea un campo, una mina o el mar) está &lt;br /&gt;enmascarado, escondido o desvalorizado, ya que en ese mundo &lt;br /&gt;todo parece resolverse con la aplicación de microchips, módulos, &lt;br /&gt;memorias, etc., como si la pala, el pico, las tenazas, la sierra o la red &lt;br /&gt;del pescador hubiesen mágicamente dejado de existir. Más desvalorizadas &lt;br /&gt;aún están las particularidades regionales, nacionales &lt;br /&gt;y locales que hacen de la diversidad de las formas productivas &lt;br /&gt;concretas del trabajo formas de cultura propia para cada lugar, &lt;br /&gt;sea este lugar un país, un paraje, una ciudad o un caserío. &lt;br /&gt;Más adelante decimos: el conocimiento de algún programa de planificación &lt;br /&gt;en la rotación de los cultivos realizado en el otro confín &lt;br /&gt;del mundo puede servirle a un productor de la provincia de La &lt;br /&gt;Pampa, pero eso no impide que él tenga que arar su tierra subiendo &lt;br /&gt;su cuerpo al tractor, manejándolo con sus propias manos y alineando &lt;br /&gt;los surcos con su propio golpe de vista en función de un &lt;br /&gt;campo que nadie conoce mejor que él. De la misma manera, ningún &lt;br /&gt;fabricante de película de ningún lugar del mundo, con todos sus &lt;br /&gt;multimillonarios laboratorios y sus fabulosos programas, me puede &lt;br /&gt;enseñar cómo filtra la luz la atmósfera sobre Buenos Aires y, &lt;br /&gt;menos aún, cómo ese filtrado particular y único (no hay ninguna &lt;br /&gt;ciudad en la misma latitud y longitud, con un gran río en sus &lt;br /&gt;riberas y una pampa que la rodea) rebota contra las texturas y los &lt;br /&gt;colores de una arquitectura y un diseño urbano propios de esta &lt;br /&gt;ciudad y de ninguna otra. &lt;br /&gt;Frente a todo esto, y como su contrapartida, la hipótesis es que &lt;br /&gt;cada vez más hay entre nosotros una necesidad –la mayoría de &lt;br /&gt;las veces inconsciente– de tener la alternativa de una imagen donde &lt;br /&gt;veamos nuestra propia naturaleza, nuestro propio mundo y &lt;br /&gt;nos veamos a nosotros mismos, y agregamos: incluidas nuestras &lt;br /&gt;miserias, nuestras frustraciones y nuestros conflictos, como en un &lt;br /&gt;espejo, y también nuestra lucha y nuestra dignidad como pueblo y &lt;br /&gt;como personas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Clase 3 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TEMA Y ESPEJO - TEMA SUBJETIVO &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Podría explicar mejor eso del espejo con que concluyó &lt;br /&gt;la clase anterior? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: La cuestión del espejo tiene que ver también con el tema, con &lt;br /&gt;lo que vamos a empezar hoy, con lo que yo llamo tema subjetivo &lt;br /&gt;del documental. Me explico: hay una dialéctica entre aquello que &lt;br /&gt;es parecido y diferente, pero en donde por esa razón el trabajo documental &lt;br /&gt;puede transformarse en un espejo donde mirarse. Para &lt;br /&gt;dar un ejemplo, creo que Hugo Ferrero en su documental Brasil, la &lt;br /&gt;matanza de los niños, donde los protagonistas son los chicos de la calle &lt;br /&gt;de Río, se siente en algún lugar un chico de la calle, desamparado &lt;br /&gt;y a riesgo de que lo maten en cualquier momento. Hay un aspecto &lt;br /&gt;del tema documental que, si el documentalista no lo tiene &lt;br /&gt;como parte suya y dentro de sí, seguramente no le hubiese dado &lt;br /&gt;importancia, le hubiese pasado inadvertido. &lt;br /&gt;Ferrero era diferente, no era un chico de la calle, pero seguramente &lt;br /&gt;tenía ese chico adentro. Y entonces lo comparte con vos, espectador; &lt;br /&gt;por eso hay tanta afectividad puesta en ese trabajo. Cada &lt;br /&gt;uno de los espectadores puede compartir ese sentimiento del realizador &lt;br /&gt;y sentir que, de alguna manera, puede identificarse afectivamente &lt;br /&gt;con los protagonistas de la mano de los afectos del realizador. &lt;br /&gt;Pero esto también puede suceder con los documentales por encargo &lt;br /&gt;que obviamente tienen un tema objetivo que es impuesto al &lt;br /&gt;realizador por el productor. El tema impuesto se puede combinar &lt;br /&gt;con un tratamiento tal que haga aparecer un tema subjetivo que &lt;br /&gt;le llegue afectivamente al realizador. Si esto no sucede, si el realizador &lt;br /&gt;no encuentra dónde apoyar sus emociones o desde dónde &lt;br /&gt;generarlas, obviamente el trabajo puede hacerlo igual, creo yo; &lt;br /&gt;pero, sin dudas, resultará, en el mejor de los casos, un prolijo pero &lt;br /&gt;anodino producto comercial. &lt;br /&gt;En definitiva, creo que el documentalista –si no quiere convertirse &lt;br /&gt;en un simple mercenario– tiene que indagarse para descubrir &lt;br /&gt;qué es aquello que en determinado momento, de entre una multiplicidad &lt;br /&gt;de posibles temas y tratamientos, le hace elegir uno y no &lt;br /&gt;otro. La otra vez tuve una discusión con un alumno que me porfiaba, &lt;br /&gt;desde otro ángulo, que esto no era así, que no le interesaba relacionar &lt;br /&gt;su elección con una cuestión propia y personal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué hacés este tema? –le preguntaba después de leer un borrador de &lt;br /&gt;un trabajo práctico y que estaba centrado en un hogar de ancianos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Porque me interesa –me decía. &lt;br /&gt;-¿Y qué más? &lt;br /&gt;- Nada más. Me pareció un tema interesante para tratar. &lt;br /&gt;- No, no me parece que sea sólo porque te interesa tratarlo, hay muchos temas &lt;br /&gt;para tratar. A lo mejor es porque algo tiene que ver con vos, me parece. &lt;br /&gt;La pregunta sería, ¿por qué te interesa? Y te contestaría: porque &lt;br /&gt;de alguna manera te toca. &lt;br /&gt;-No empecemos a analizar tanto porque no vale la pena... Eso sí que no me &lt;br /&gt;interesa. &lt;br /&gt;-Solamente un par de cosas más. Por ejemplo, en segundo año hiciste un &lt;br /&gt;trabajo práctico sobre un bar al que todo el mundo llama bar de borrachos, &lt;br /&gt;donde los tipos van a chupar y se quedan horas y horas como si no tuvieran &lt;br /&gt;un lugar mejor donde ir. Esos tipos no tienen nada que ver con &lt;br /&gt;vos, son totalmente diferentes, pero algo deben tener para vos porque, si no, &lt;br /&gt;no te hubieran llamado la atención y no te hubieras interesado en ellos. &lt;br /&gt;-Fue de casualidad, porque pasamos por ahí y vimos a los tipos –me contesta &lt;br /&gt;para no seguir adelante con la charla. &lt;br /&gt;–Bueno, pero por algo los viste, porque pasás por dos millones de lugares &lt;br /&gt;y de los otros no vas a hacer un documental. Bueno. Ahora, un hogar de &lt;br /&gt;ancianos. Y ¿por qué es interesante el hogar de ancianos? ¿No encontrás &lt;br /&gt;ninguna relación con el bar? Porque además, antes del bar, en primer &lt;br /&gt;año, quisiste hacer un ejercicio práctico en la morgue de la Facultad de &lt;br /&gt;Medicina. Escuchame una cosa, ¿no hay ninguna relación entre las tres &lt;br /&gt;cosas? ¿No te sentirás vos metido en un depósito de cadáveres? Porque, &lt;br /&gt;en realidad, el tratamiento que le diste al bar es el de un depósito de &lt;br /&gt;muertos en vida, porque los tipos dicen “en mi casa nadie me quiere, yo &lt;br /&gt;vengo acá porque otros iguales que yo me aguantan”. Y el hogar de ancianos &lt;br /&gt;también es eso; para el capitalismo es un depósito de viejos que esperan &lt;br /&gt;convertirse en cadáveres; y una morgue... &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Hay una constante y es la de un depósito de muertos o muertos en vida. &lt;br /&gt;¿No te sentirás así vos? ¿En algún lado no será que querés sacar &lt;br /&gt;afuera tus angustias, tus miedos frente a este mundo terrible en el que nos &lt;br /&gt;toca vivir y que nos considerará en cualquier momento como trastos inservibles &lt;br /&gt;para mandar a algún depósito de cadáveres? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TEMA – TEMA RECURRENTE &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, el tema subjetivo es ése: ¿qué es lo que a uno le pasa con el &lt;br /&gt;tema? Entonces, es a partir de ahí como va a elegir un tratamiento. &lt;br /&gt;Entre lo parecido y lo diferente. Si uno puede hacer consciente su &lt;br /&gt;contradicción con el tema objetivo, puede llegar a encontrar formas &lt;br /&gt;de transmitir esos sentimientos con mayor profundidad y claridad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Puede dar algún otro ejemplo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Bueno, voy a exagerar. Supongamos que voy a hacer un documental &lt;br /&gt;sobre las escaleras. Entonces, uno tiene que preguntarse: &lt;br /&gt;¿qué me pasa con las escaleras?, ¿seré un trepador, quizás? o ¿es la &lt;br /&gt;escalera la que me lleva a otro mundo?, ¿o la que me trae a otro &lt;br /&gt;mundo? Es un mundo real o imaginario, una utopía o un proyecto &lt;br /&gt;de vida? Aun para la escalera hay que preguntárselo, porque &lt;br /&gt;por algo nos interesa. Hay que encontrar qué es eso diferente y &lt;br /&gt;contradictorio que te propone el tema, y que por eso podés identificarte, &lt;br /&gt;porque es diferente, pero contradictorio. Uno normalmente &lt;br /&gt;no hace un documental sobre sí mismo, pero en sus documentales &lt;br /&gt;uno está objetivado, allí está. &lt;br /&gt;El documental de Ferrero no se trata sólo de lo que les pasa a los &lt;br /&gt;chicos de Brasil; en el fondo de la cuestión, eso es lo que le pasa a &lt;br /&gt;Ferrero. Lo que le pasa tiene que ver con los chicos de Brasil, y &lt;br /&gt;entonces hace una película sobre ellos. Por eso, podemos emocionarnos, &lt;br /&gt;tener un nudo en la garganta. Ésta es la diferencia entre &lt;br /&gt;lo diferente vivido y lo otro metafísico, porque estamos hablando &lt;br /&gt;de otro que es eso otro diferente con lo cual uno se puede ver en &lt;br /&gt;el espejo, es otro de afuera que también esta dentro de uno; y la &lt;br /&gt;relación de lo que a uno le pasa en el fondo, profundamente, con &lt;br /&gt;ese tema, es esa relación la que da como resultado ese documental &lt;br /&gt;y no cualquier otro. Entonces, uno está ahí como algo que otros &lt;br /&gt;pueden compartir. Hay quienes nada de todo esto tienen adentro; &lt;br /&gt;entonces, o no hacen documentales, o hacen lo que terminó siendo &lt;br /&gt;La aventura del hombre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Tiene alguna experiencia personal sobre eso? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Cuando hicimos Hombres de barro, que es una película sobre &lt;br /&gt;una comunidad colla, no teníamos mucha conciencia de que era eso &lt;br /&gt;lo que nos pasaba, porque, además, la historia que tomábamos &lt;br /&gt;era, dentro de la comunidad colla, el caso de un muchacho que se &lt;br /&gt;fue de la comunidad 14 años atrás y no volvió más y de su padre, &lt;br /&gt;que lo quiere ir a buscar a Buenos Aires donde el joven recaló. &lt;br /&gt;Después de varios años –esa película tiene como 15 años– y de ahí &lt;br /&gt;en adelante, siempre he trabajado más o menos con la misma gente &lt;br /&gt;en el equipo de realización, y nos fuimos dando cuenta que volvíamos &lt;br /&gt;a hablar en las películas sobre los mismos temas o parecidos. &lt;br /&gt;Por ejemplo, el tema de este muchacho que se va, que reniega &lt;br /&gt;de todo su pasado porque lo que ve ahí es sacrificio y dolor &lt;br /&gt;y entonces se va a otro lado y lo que encuentra es el desarraigo... &lt;br /&gt;Che –nos preguntamos–, ¿y esto no será lo que nos pasa a &lt;br /&gt;nosotros?, ¿no nos sentimos desarraigados aun en nuestra propia &lt;br /&gt;ciudad?, ¿no estamos queriendo otra cosa, otro mundo que perdimos &lt;br /&gt;en el 76, o por ahí antes? Entonces, y bueno, están los collas, &lt;br /&gt;y la gente por ahí se emociona con lo que ve de los collas, porque &lt;br /&gt;tal vez comparten algo de eso que les pasa a ellos y a nosotros &lt;br /&gt;también, porque si no nos hubiese pasado a nosotros, no hubiésemos &lt;br /&gt;podido reflejar lo que les pasa a los collas, porque la película &lt;br /&gt;es eso: es la objetivación del sentimiento compartido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;REGISTRO – PSEUDO DOCUMENTAL – INSTITUCIONAL &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Yo vi Hombres de barro y a mí me parece que es un &lt;br /&gt;documental social. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Puede ser. Pero a veces está mal entendido qué significa eso &lt;br /&gt;de documental social: mostrar la pobreza en una villa no es documental &lt;br /&gt;social porque en realidad, como toda película, tiene que &lt;br /&gt;tener un tema, un tratamiento de ese tema pero, sobre todo en el &lt;br /&gt;documental social, también tiene que establecer relaciones y develar &lt;br /&gt;contradicciones. Mostrar la pobreza en una villa y nada más &lt;br /&gt;que eso, es una descripción documental, pero no es un documental. &lt;br /&gt;Y muchas veces, mostrar la pobreza no es más que hacer apología &lt;br /&gt;de la pobreza. Si uno hace un documental social sobre la &lt;br /&gt;educación y, por lo tanto, sobre la ignorancia, que es la condición &lt;br /&gt;de su existencia, y no remite el tema a las causas y a las consecuencias, &lt;br /&gt;no está haciendo un documental; a lo sumo está documentando &lt;br /&gt;su propia ignorancia. &lt;br /&gt;Esto es lo otro muy importante del documental: establece relaciones &lt;br /&gt;que remiten a las causas... y a las consecuencias. Uno puede ver &lt;br /&gt;en el documental de Hugo Ferrero que él no vio sólo que hay chicos &lt;br /&gt;pobres que mueren, sino que vislumbra las causas y las consecuencias, &lt;br /&gt;aunque no lo diga expresamente. Hay películas que sólo &lt;br /&gt;son registros de cuestiones sociales sin ser verdaderos documentales &lt;br /&gt;sociales y hay otras que en realidad no son documentales sociales, &lt;br /&gt;sino institucionales, ya lo vamos a ver. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Podría decir ahora algo más sobre esto del institucional? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Hay documentales expositivos, de opinión y de tesis. Los &lt;br /&gt;documentales de tesis son aquellos que parten de una hipótesis &lt;br /&gt;que el documental tiene que demostrar. Un institucional es un documental &lt;br /&gt;muy parecido al de tesis, pero hecho por encargo, sea &lt;br /&gt;de una empresa, una organización o una institución. &lt;br /&gt;Hay muchos institucionales que se presentan como verdaderos &lt;br /&gt;trabajos documentales que son de distintas organizaciones, de distintas &lt;br /&gt;instituciones, de partidos de derecha, de izquierda, etc. En &lt;br /&gt;esas películas, los que parecen ser sus temas no son más que excusas &lt;br /&gt;para hablar de las instituciones que las financian. A veces, uno &lt;br /&gt;se confunde: el institucional entra dentro del campo documental, &lt;br /&gt;pero no es un documental propiamente dicho, tal como lo concebimos &lt;br /&gt;nosotros, por lo menos. En el documental de Ferrero aparece &lt;br /&gt;un hogar para niños de la calle de la Iglesia Católica. Cuando él lo &lt;br /&gt;muestra por primera vez, pensé: éste es un institucional de la Iglesia. &lt;br /&gt;Pero al final de la película queda claro que esa solución no &lt;br /&gt;cierra. Ferrero sabe que no cierra, que los hogares no son una &lt;br /&gt;salida, que por más que la Iglesia tenga 50 o 500 hogares, eso no soluciona &lt;br /&gt;la cuestión de fondo. Él lo sabe perfectamente, él sabe que &lt;br /&gt;la cosa no pasa por ahí, y entonces lo pone en claro en su película. &lt;br /&gt;Su tema son los niños de la calle de principio a fin, y no las instituciones &lt;br /&gt;que los ayudan o creen ayudarlos. &lt;br /&gt;Últimamente ha aparecido una serie de películas a las que se las llama &lt;br /&gt;documentales, o documentales políticos, pero que no son otra &lt;br /&gt;cosa que institucionales de los partidos a los que los realizadores &lt;br /&gt;responden. Institucionales sobre fábricas ocupadas, sobre el derrocamiento &lt;br /&gt;del gobierno en diciembre, sobre La Matanza, etc. &lt;br /&gt;Por supuesto, está muy bien que se hagan, lejos de nosotros la &lt;br /&gt;censura, pero me parece que ocultar el verdadero origen de la película &lt;br /&gt;no es digno de documentalistas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNA: Pero eso pasa también en los noticieros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Sí, sí. Y es mucho peor. Pero en los realizadores independientes &lt;br /&gt;a veces no hay intención de ocultamiento o manipulación, &lt;br /&gt;sino que se cae en el error inverso: no tomar partido, no comprometerse, &lt;br /&gt;sólo mirar y registrar. Entonces, muchas veces el documental &lt;br /&gt;social se transforma en un registro de la realidad social y no &lt;br /&gt;llega a ser un verdadero documental. Otras veces, una serie de &lt;br /&gt;imágenes, como sucede en A propósito de Niza, de Jean Vigo, que comienzan &lt;br /&gt;siendo aparentemente descriptivas y parecen no tener &lt;br /&gt;nada que ver con lo social, al estructurarse narrativamente dan &lt;br /&gt;como resultado un brillante retrato social. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TEXTO PREVIO – ENTREVISTA – PRINCIPIOS ÉTICOS &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volviendo al tema: no sólo los noticieros tienen meros registros. &lt;br /&gt;Por ejemplo, los programas de La aventura del hombre eran, en el &lt;br /&gt;mejor de los casos, registros, tomas documentales unas pegadas &lt;br /&gt;detrás de las otras, pero no son documentales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Eso pasa porque no hay conflicto? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Sí. Primero, porque no hay conflicto de fondo sino superficial, &lt;br /&gt;pero además, porque hay un texto previo sobre el cual se montan &lt;br /&gt;las imágenes. En este caso, como en otros, el documental no se &lt;br /&gt;desarrolla sobre sí mismo. Primero escriben lo que ellos llaman el &lt;br /&gt;guión, y que no es un verdadero guión sino el texto del locutor: &lt;br /&gt;ésa es la base; después le ponen las imágenes que registraron, más &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;o menos... y chau. No es propiamente lo audiovisual lo que cuenta, &lt;br /&gt;sino que hay un tipo que escribe, que hace un discurso, después &lt;br /&gt;lo acomodan o, como en la mayoría de los casos, se acomodan &lt;br /&gt;las imágenes al texto, un poquito de música acá, un efecto por &lt;br /&gt;allá, y listo el pollo. &lt;br /&gt;ALUMNO: Pero... ¿la base es un texto escrito? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Claro, un texto apoyado por imágenes. Eso no es un documental. &lt;br /&gt;Las relaciones, en el documental, deben establecerse en &lt;br /&gt;la propia dinámica del desarrollo narrativo audiovisual, y no que &lt;br /&gt;aparezca un tipo de afuera a contarte, a ubicarte, a establecer relaciones &lt;br /&gt;porque las imágenes no están. En estos casos, el discurso &lt;br /&gt;del locutor es previo, aunque otras veces, en otros casos, es posterior, &lt;br /&gt;pero el resultado es el mismo. La narración documental está &lt;br /&gt;basada en un tipo que habla y te cuenta, en lugar de que lo haga la &lt;br /&gt;propia dinámica de las imágenes visuales y sonoras. &lt;br /&gt;Ellos dicen “estamos en tal y tal lado, que es así o asá”, entonces &lt;br /&gt;ponen un par de tomas que en general no expresan nada y dan &lt;br /&gt;por sentado que han ubicado el lugar; o utilizan para poner en relación &lt;br /&gt;frases tales como “por otra parte”, “no muy lejos de allí”, &lt;br /&gt;“aunque si bien es cierto”, “sin embargo parecería”, y pasan de &lt;br /&gt;un tema al otro con todo desparpajo. La puesta en contexto y el &lt;br /&gt;establecimiento de relaciones, que es fundamental en la narración &lt;br /&gt;cinematográfica documental, ellos la resuelven de manera no cinematográfica &lt;br /&gt;sino retórico–literaria. Estos dos elementos son importantísimos &lt;br /&gt;y son la base de la narración documental: la puesta &lt;br /&gt;en contexto y la puesta en relación. &lt;br /&gt;Pero ojo, no sólo en estos casos hay textos ilustrados en lugar de &lt;br /&gt;documentales. Muchas veces se disimula el hecho de que la película &lt;br /&gt;es sólo un texto que se ilustra. Claro... En lugar de poner como &lt;br /&gt;base un texto leído en off por un locutor, ponen como base un texto &lt;br /&gt;extrapolado de una serie de entrevistas y reportajes a diferentes &lt;br /&gt;personas, ordenados y estructurados en una secuencia única. Esta &lt;br /&gt;secuencia de texto ordenado –temáticamente, por ejemplo– pasa a &lt;br /&gt;ser la base del armado del documental. Después le superponen &lt;br /&gt;imágenes en sincro e inserts, y listo el pollo. Esta metodología en casi &lt;br /&gt;nada difiere del mecanismo que describimos recién para el caso &lt;br /&gt;del narrador en off. Cuando esa base de texto–discurso está ingeniosamente &lt;br /&gt;disimulada por inserts bien dispuestos, por desplazamientos &lt;br /&gt;del sincro y otros recursos –sonoros, por ejemplo–, puede &lt;br /&gt;parecer que la narración documental avanza por su propia dinámica &lt;br /&gt;y en función del desarrollo del tema en cuestión; pero no &lt;br /&gt;hay nada de eso. Incluso hace poco hubo el caso de un jurado integrado &lt;br /&gt;por gente de muy buen criterio y gran formación que, entre &lt;br /&gt;el fárrago de material a evaluar y el poco tiempo disponible, se &lt;br /&gt;dejó impresionar por una película donde este mecanismo estaba &lt;br /&gt;muy bien dosificado; al final terminaron premiando un trabajo &lt;br /&gt;que no era otra cosa que una gran estafa. Los que lo hicieron deben &lt;br /&gt;haberse pasado horas y horas para encontrar los recursos necesarios &lt;br /&gt;para disimular la soberana inconsistencia narrativa y temática &lt;br /&gt;de la película y lo consiguieron. Hubiesen merecido un premio, &lt;br /&gt;pero a la gran simulación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SIMULACIÓN – FORMACIÓN &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Cómo se puede evitar hacer textos ilustrados en lugar &lt;br /&gt;de documentales? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Hay que empezar en las escuelas de cine o de video, en los &lt;br /&gt;primeros años de la formación de un realizador; si no, es muy difícil. &lt;br /&gt;Es más, esos a los que me refería no creo que sean conscientes &lt;br /&gt;de ser simuladores; muy probablemente se crean buenos y correctos &lt;br /&gt;documentalistas, en primer lugar, por la obsecuencia típica de &lt;br /&gt;los que rodean a este tipo de realizadores; pero en segundo lugar &lt;br /&gt;y curiosamente, porque si han recibido críticas a su trabajo, es seguro &lt;br /&gt;que deben de haber apuntado a las debilidades o los errores &lt;br /&gt;de la simulación y no al hecho en sí de la simulación, que siempre &lt;br /&gt;permanece oculto a las críticas superficiales. Muchas veces, &lt;br /&gt;también la simulación es justificada y aplaudida por su aparente &lt;br /&gt;efectividad propagandística o comercial, pero ése es otro tema. &lt;br /&gt;Entonces, yo creo que es una cuestión de formación. Creo que debe &lt;br /&gt;realizarse la práctica inicial documental en los términos del &lt;br /&gt;cine mudo. Imagen con imagen, imagen sobre imagen, imagen &lt;br /&gt;contra imagen. La imagen soberana. Sólo después de aprender a &lt;br /&gt;narrar y a tratar los temas con puras imágenes, incorporar el hablado, &lt;br /&gt;pero ya no como una muleta, sino como una nueva dimensión &lt;br /&gt;del tratar y del narrar. &lt;br /&gt;Pero no seamos ingenuos, los criterios de formación no devienen &lt;br /&gt;de sí mismos, tienen que ver con condiciones ideológicas y culturales &lt;br /&gt;de las instituciones que imparten la enseñanza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IDEOLOGÍA Y CONCIENCIA &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace un tiempo, unos historiadores me preguntaron si conocía a algún &lt;br /&gt;interesado en hacer un documental sobre la década del 66 al &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;76. Fuimos con dos alumnos y tuvimos una reunión. Ellos ya habían &lt;br /&gt;hecho un video que estaba bastante bien. En ese video hicieron &lt;br /&gt;una exposición de la década; empieza con el golpe de Onganía &lt;br /&gt;del 66 y termina con el golpe de Videla del 76 y en el medio hay un &lt;br /&gt;montón de hechos, grupos musicales de la época, costumbres, todo &lt;br /&gt;con material de archivo, y se hablaba de los Montoneros, del &lt;br /&gt;ERP, de la Triple A, se hablaba de muchas cosas. &lt;br /&gt;Pero cuando lo empezamos a analizar les dije a mis alumnos casi &lt;br /&gt;textualmente: "esto es muy interesante, pero es una visión muy &lt;br /&gt;típica de la clase media porteña". Porque en el país pasaban otras &lt;br /&gt;cosas, por ejemplo, no veo ninguna toma de fábrica, no veo obreros, &lt;br /&gt;no aparece la Fotia de Tucumán, ni el Sitrac–Sitram de Córdoba, &lt;br /&gt;se explica la caída de Onganía por el asesinato de Aramburu &lt;br /&gt;y no por el Cordobazo, o sea, una visión de una clase media &lt;br /&gt;más o menos acomodada y progresista que vio las cosas desde &lt;br /&gt;afuera. Nunca fue a los barrios obreros los días de paro general, ni &lt;br /&gt;nunca vio las grandes conquistas internas dentro de una fábrica. &lt;br /&gt;Vean ustedes las películas sobre la época del proceso, cualquiera, &lt;br /&gt;tanto documentales como de ficción y vean qué sucedía para esas &lt;br /&gt;películas en esa época: los perseguidos eran los artistas, los intelectuales &lt;br /&gt;y los estudiantes, la clase media. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;FORMA DE VIDA – IGUALDAD &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En casi ninguna de esas películas se ve lo que pasaba en los barrios &lt;br /&gt;populares, en el interior del país y de las fábricas; nadie habla &lt;br /&gt;de los miles de trabajadores, delegados y comisiones internas torturados &lt;br /&gt;o desaparecidos. Para muchas de esas películas, los grandes &lt;br /&gt;sufrientes fueron los exiliados y la clase media. ¿Y los trabajadores &lt;br /&gt;que se quedaron a aguantar y resistir en las fábricas y en &lt;br /&gt;los barrios? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Bueno, pero si yo soy de la clase media tengo que &lt;br /&gt;expresar esa visión. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: No. ¿Por qué? La clase media porteña no es el ombligo del &lt;br /&gt;mundo, hay que ponerse en el lugar de los otros, y en el documental &lt;br /&gt;más que en ningún otro género. Por ejemplo, según esas &lt;br /&gt;películas, los desaparecidos fueron todos, o casi todos de la clase &lt;br /&gt;media y no fue así, la mayoría de los desaparecidos pertenecen al &lt;br /&gt;movimiento obrero o sectores de trabajadores populares, y no aparecen &lt;br /&gt;en ningún lado... Lo que hay, ¿no es una censura de clase? Seguro &lt;br /&gt;que Di Tella, en Prohibido, no tuvo una intención consciente de &lt;br /&gt;censurar, pero "cultura" no son sólo las manifestaciones culturales &lt;br /&gt;que genera la clase media. Y todos estos posibles errores, seguramente &lt;br /&gt;involuntarios, provienen de esa formación de clase que un &lt;br /&gt;buen documentalista tiene que tratar de cambiar. Todo esto lo saco &lt;br /&gt;de mi experiencia personal, de haber cometido esos errores y de &lt;br /&gt;haberlos visto en otros. Hay una formación–deformación de la &lt;br /&gt;que uno mismo debe ser consciente y de la que se tiene que cuidar &lt;br /&gt;cambiando su forma de relacionarse con los demás. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNA: Esas cosas son parte de la realidad. ¿No hay que &lt;br /&gt;asumirlas como inevitables? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: No, ¿por qué? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Frente a eso, ¿cuál es la contrapartida? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Digo que el documental es una forma de vivir y digo: si uno &lt;br /&gt;empieza a hacer seriamente documentales, debe cambiar su forma &lt;br /&gt;de vivir y de comportarse y luego cambiar la forma de ver el &lt;br /&gt;mundo, entonces puede empezar a hacer documentales que a la &lt;br /&gt;vez lo ayudan a cambiar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNA: Pero ¿se puede cambiar? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Yo pienso que hay que cambiar, hay que sacarse de encima estas &lt;br /&gt;cosas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Vos creés que cambiaste? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Traté, y trato todo el tiempo. En algunas cosas creo que sí, &lt;br /&gt;que cambié para bien, pero siempre quedan otras. Hace un tiempo &lt;br /&gt;hice un documental sobre los collas que ocuparon la Plaza de Mayo &lt;br /&gt;para reclamar por sus tierras. Estábamos registrando y haciendo &lt;br /&gt;reportajes a los referentes. Se acercó una mujer colla, grande &lt;br /&gt;de edad, y me hizo notar que la mayoría de las personas que estaban &lt;br /&gt;en plaza reclamando eran mujeres, y después me recriminó: &lt;br /&gt;"pero no hay ninguna mujer que hable en tu película”, y tenía razón &lt;br /&gt;... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Te retó, digamos... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Algo así. Las observaciones que te hacen hay que incorporarlas &lt;br /&gt;y cada vez vas teniendo más cuidado. La existencia determina &lt;br /&gt;la consciencia, y no al revés. La forma en que vos actuás te condiciona &lt;br /&gt;en la forma en que vos pensás. Entonces te obligás a actuar &lt;br /&gt;de una manera y al final terminás pensando de esa manera &lt;br /&gt;nueva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNA: ¿Cómo empezás? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Tratando de ponerte en el lugar del otro; tratar de sentirse &lt;br /&gt;igual al otro, respetarlo de la misma manera en que uno pretende &lt;br /&gt;que lo respeten a uno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ARROGANCIA – CONFIANZA &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Vos enumerás una cantidad de cosas que no se pueden &lt;br /&gt;hacer, pero ¿cuál hacés? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Algo hablamos los otros días. Dijimos: cuando uno establece &lt;br /&gt;contacto con el otro para hacer un documental te tenés que sentir &lt;br /&gt;un igual al otro, respetarlo como tal, entonces el documental &lt;br /&gt;lo hacemos entre los dos. En la medida en que uno considera al &lt;br /&gt;otro no como un objeto documental, sino como una persona que &lt;br /&gt;junto a uno está haciendo la película, tiene salvada una gran parte &lt;br /&gt;del problema. Y si uno se plantea esto como principio, ya está a &lt;br /&gt;resguardo de caer en el paternalismo o en “dar la voz a los que &lt;br /&gt;no tienen voz", por ejemplo, como si uno estuviese libre de la censura &lt;br /&gt;que aplica el sistema. Se debe crear una relación de dos términos, &lt;br /&gt;establecer un diálogo; uno tiene que obligarse a no considerar &lt;br /&gt;al otro como un pobrecito que no tiene voz, sino como a un igual &lt;br /&gt;que puede expresarse por sí mismo. Entre los dos lo hacemos. Éste &lt;br /&gt;es un principio básico. Si uno empieza por ahí y se obliga a compartir &lt;br /&gt;su trabajo, ya tiene eliminada gran parte de ese sentirse superior &lt;br /&gt;al otro. Ya no puede pensar que uno es un sujeto y el otro un &lt;br /&gt;objeto; que uno es un protagonista del hecho realizativo y el otro es &lt;br /&gt;un objeto documental. Hay gente que siempre me pregunta "bueno, &lt;br /&gt;pero esto no se aplica a todos los documentales". Se aplica a &lt;br /&gt;todos; a algunos, parece que no se puede aplicar, como por ejemplo, &lt;br /&gt;que no podés tener un diálogo con el yaguareté que se está &lt;br /&gt;extinguiendo, pero por ahí podés tener un diálogo con aquel que &lt;br /&gt;ama a los yaguareté que se están extinguiendo. Seguro que hay &lt;br /&gt;gente que está preocupada por eso, y seguro que algo humano lo &lt;br /&gt;está moviendo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: Salvo que sea de esos tipos que dicen defender la &lt;br /&gt;vida silvestre, y de los que uno se entera que hacen negociados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Bueno, con esos tipos no hablo y listo. Pero sí con el guardaparque &lt;br /&gt;que gana dos mangos con cincuenta o se preocupa por el &lt;br /&gt;animal y se preocupa por ver quién entra, quién sale, etc. Ese tipo &lt;br /&gt;es un fenómeno; bueno, lo voy a escuchar a él. Pero ojo, no busquen &lt;br /&gt;fórmulas, porque es la actitud de cómo abordar la cuestión lo &lt;br /&gt;que más cuenta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Usted hizo alguna vez trabajos así, como por encargo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Sí, claro, la mayoría de las veces con compañeros del grupo &lt;br /&gt;Maskay. Pero en general, semi–institucionales para las comunidades &lt;br /&gt;indígenas; siempre fueron medio por encargo, medio porque &lt;br /&gt;nos gustó la idea. Nos llaman y nos dicen: "vamos a hacer una &lt;br /&gt;marcha grande, para protestar", entonces vamos. Una vez fue frente &lt;br /&gt;a la embajada de EE.UU., porque una empresa norteamericana &lt;br /&gt;estaba talando los bosques, allá en Salta. O nos dicen, como sucedió &lt;br /&gt;en el 97: "vamos a la Plaza de Mayo, porque nos tienen que &lt;br /&gt;devolver las tierras y tenemos que conseguir que el Presidente firme &lt;br /&gt;el decreto, y entonces nos vamos a meter en la plaza y hasta &lt;br /&gt;que no firme no nos vamos. "Bueno, vamos a hacer algo", les dijimos. &lt;br /&gt;Y al final nos salió un lindo trabajo que incluso se estrenó y &lt;br /&gt;participó de varios festivales. Se llama Tierra y asfalto. &lt;br /&gt;Ahí me dí cuenta de que, como veníamos trabajando con esa gente &lt;br /&gt;desde el año 86–87, había una gran diferencia entre cómo podíamos &lt;br /&gt;trabajar nosotros y lo que podían hacer los de los canales &lt;br /&gt;de televisión u otra gente que andaba con una cámara de video, por &lt;br /&gt;ejemplo unos alumnos de una escuela de cine que querían hacer un &lt;br /&gt;documental. Y me daba cuenta de la diferencia de trato que había &lt;br /&gt;de la gente que estaba en la plaza para con ellos y para con &lt;br /&gt;nosotros. Para nosotros todo era mucho más sencillo porque había &lt;br /&gt;un montón de gente que nos conocía porque varios de nosotros &lt;br /&gt;habíamos estado allá, en su casa en Jujuy, y no necesitabamos presentarnos &lt;br /&gt;ni nada, les decíamos directamente, por ejemplo, "Hola, &lt;br /&gt;¿que tal, tanto tiempo?, ¿te puedo hacer una pregunta?", “Bueno, &lt;br /&gt;bueno”, nos decían, y enseguida se largaban a hablar con total &lt;br /&gt;confianza. Pero cuando venían los de los canales, la gente no hablaba, &lt;br /&gt;llamaban al lenguaraz y ellos no decían una palabra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;APARIENCIAS – INTERCAMBIO &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Y quién era el lenguaraz? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: El lenguaraz, en general, es uno de los referentes. Hay uno de &lt;br /&gt;los dirigentes de ellos que habla muy bien y que tiene un discurso &lt;br /&gt;muy coherente desde la perspectiva occidental; fue maestro y director &lt;br /&gt;de una escuela de allá y era él uno de los que hablaba con la &lt;br /&gt;prensa. No sé si a nosotros nos consideraban parte del grupo, &lt;br /&gt;porque entrar en la comunidad no es fácil, pero sí como amigos. Y &lt;br /&gt;entonces aparecía una relación muy diferente; cuando nos &lt;br /&gt;encontrábamos no era encontrarse con unos tipos cualquiera que &lt;br /&gt;iban a filmar. No, era encontrarse con los que hicieron una película &lt;br /&gt;que todos ellos vieron. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALUMNO: ¿Estuvieron mucho tiempo en Jujuy? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Bastante y varias veces, y el hecho de haber estado allá fue un &lt;br /&gt;cambio muy grande en todo el grupo de trabajo. Pasamos muchas &lt;br /&gt;cosas, pero, entre otras, nos dimos cuenta de que después de estar &lt;br /&gt;tres meses y medio, o cuatro meses, cuando volvimos nos encandilaban &lt;br /&gt;las luces y el ruido era insoportable. Estábamos como confundidos; &lt;br /&gt;para cruzar la calle miraba tres veces. Entonces comprobamos &lt;br /&gt;en carne propia eso de que viviendo de determinada &lt;br /&gt;manera, uno actúa y siente de acuerdo con esa manera. Muchos &lt;br /&gt;se quedan con lo que se ve de afuera y fuera de contexto, en la superficie; &lt;br /&gt;y todo el mundo repite lugares comunes: "los collas son &lt;br /&gt;tristes y callados". Sí, cuando están acá, porque cuando están allá, &lt;br /&gt;qué van a ser tristes. Y cuando están allá, no son para nada callados. &lt;br /&gt;Cuando trabajan, trabajan, no tienen de qué hablar, pero después, &lt;br /&gt;cuando se reúnen y sobre todo en las fiestas, se hablan todo. &lt;br /&gt;Siempre hay que ir un poquito más allá y evaluar si lo que se ve no &lt;br /&gt;son en realidad mecanismos de defensa, más que el comportamiento &lt;br /&gt;usual. Por ejemplo, y relacionado con otro tema pero que &lt;br /&gt;viene al caso, la otra vez me decían que los porteños son agresivos &lt;br /&gt;porque es un mecanismo de defensa, por vivir en una ciudad tan &lt;br /&gt;agresiva como Buenos Aires. Ante eso, la gente que viene de los &lt;br /&gt;pueblos o del interior trata de pasar inadvertida, se cohibe y se &lt;br /&gt;calla; en cambio, el porteño común, para que no lo pisen, se hace el &lt;br /&gt;agrandado. Claro, después, cuando el tipo viaja al interior o al exterior, &lt;br /&gt;repite ese mismo mecanismo afuera, en otros lugares donde &lt;br /&gt;por ahí no lo van a pisar, pero él ya tiene incorporado el mecanismo; &lt;br /&gt;entonces, cae muy mal. En el porteño común de clase &lt;br /&gt;media, que no tiene poder, lo que aparece a primera vista como &lt;br /&gt;un mecanismo de agresión es sólo un mecanismo de defensa. No es &lt;br /&gt;la fortaleza lo que lo impulsa sino la debilidad. Siempre hay que ir &lt;br /&gt;más allá de las apariencias. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;ALUMNA: ¿Cómo se consigue? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;MM: Tratando de establecer una relación directa con el otro, personal &lt;br /&gt;e igualitaria. No dejarse llevar ni por las apariencias ni por los &lt;br /&gt;lugares comunes. En la medida en que se establezca esa relación, &lt;br /&gt;van cayendo las máscaras. Por ejemplo, al principio, en Jujuy, éramos &lt;br /&gt;muy cuidadosos en el sentido de no decir algo que cayera &lt;br /&gt;mal, pero después nos dimos cuenta de que allá cuando algo no les &lt;br /&gt;gusta, te lo dicen en la cara y chau. &lt;br /&gt;Pero por ahí puede haber un documentalista apurado que quiere ir, &lt;br /&gt;registrar así nomás y tomárselas: va muerto; no va a conseguir &lt;br /&gt;gran cosa, solamente monosílabos y silencios desconfiados. Nosotros &lt;br /&gt;fuimos con esta idea, que nos trasmitió Adolfo Colombres: &lt;br /&gt;"vamos a empezar por tratar de comprender". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IDENTIFICACIÓN – VIOLACIÓN &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, una vez uno de los chicos del equipo le preguntó a un &lt;br /&gt;viejito de allá –que como no podía hacer el pan casi todos los días &lt;br /&gt;iba a comprarlo a un caserío que quedaba bastante lejos–: "Don &lt;br /&gt;Mauricio, ¿por qué siempre va y vuelve caminando?, ¿por qué no &lt;br /&gt;va en el burro, que va y vuelve más rápido?”; “Porque mientras &lt;br /&gt;voy y mientras vengo voy viviendo", le contestó el viejito. Y claro... &lt;br /&gt;nosotros estamos acostumbrados a eliminar los tránsitos o a vivirlos &lt;br /&gt;como una pérdida, nuestra vida está compuesta de hitos en &lt;br /&gt;donde los tránsitos no tienen valor; pero para ellos el tránsito tiene &lt;br /&gt;valor porque es tiempo vivido. No sé siquiera si conciben un &lt;br /&gt;punto de llegada. Para ellos toda la vida es un tránsito, un tránsito &lt;br /&gt;de la tierra a la tierra. El hombre es tierra animada, dicen. Sale de &lt;br /&gt;la tierra y vuelve a la tierra. &lt;br /&gt;Y esas fueron experiencias extraordinarias para nosotros. Cuando &lt;br /&gt;uno empieza a juntarse con grupos de otro tipo, con otros conflictos &lt;br /&gt;humanos interiores, empieza a sufrirlos también. Cuando &lt;br /&gt;empezamos la película sobre Malvinas y empezamos a hablar con &lt;br /&gt;los ex combatientes... y bueno te ponés decididamente de su lado. &lt;br /&gt;Hay gente de mierda que los veía en los trenes y en los colectivos &lt;br /&gt;y decía "estos loquitos están mangueando". Cuando vos te &lt;br /&gt;metés en ese mundo y, no es fácil pero hay que hacerlo, es parte del &lt;br /&gt;trabajo del documentalista, compartir lo que sufre el otro, ponerse &lt;br /&gt;en el lugar del otro, entonces, vos lo comprendés, lo entendés y &lt;br /&gt;muchas de esas actitudes tuyas jodidas quizás las evitás... y si no &lt;br /&gt;lográs hacer eso, más vale que no hagas el documental. &lt;br /&gt;Nos contaron, cuando estuvimos haciendo un trabajo en La Pampa, &lt;br /&gt;que fueron unos tipos de un canal de Buenos Aires a la colonia &lt;br /&gt;menonita a hacer un documental, pero los menonitas no quisieron. &lt;br /&gt;Como insistieron, los colonos se enojaron; entonces no se les &lt;br /&gt;ocurrió mejor idea que usar cámara oculta. Después, los menonitas &lt;br /&gt;se enteraron porque alguien les contó que habían salido en la te-&lt;br /&gt;le: peor todavía. Después de eso es imposible acercarse a ellos para &lt;br /&gt;hacer un verdadero documental. Se sintieron violados, y tienen &lt;br /&gt;razón. Hay muchos grupos que no quieren que se los filme. &lt;br /&gt;Los collas, cuando les tomás la imagen, sienten que les estás robando, &lt;br /&gt;porque su imagen es parte suya, lógico. "Mi imagen es &lt;br /&gt;mía", dicen. "¿Por qué tiene que venir otro a llevársela sin permiso? &lt;br /&gt;Yo se la tengo que dar si quiero, y si no quiero, no". &lt;br /&gt;Pero las experiencias de otros, aclaremos, sirven relativamente. &lt;br /&gt;La experiencia que sirve es la propia. Hay que largarse a hacer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CLASE 4 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL MOVIMIENTO DE DOCUMENTALISTAS &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vamos a hablar del Movimiento de Documentalistas y sobre sus &lt;br /&gt;fundamentos. Aunque el primer encuentro, en 1996, estuvo encabezado &lt;br /&gt;por la propuesta de analizar la relación entre documental &lt;br /&gt;y ficción, la primera idea fundacional y que movió la construcción &lt;br /&gt;del movimiento fue algo así como el intento de resolución &lt;br /&gt;de la opción contenida en la frase "el documentalista entre la mirada &lt;br /&gt;y la acción". Ése fue el nombre de la primera publicación del &lt;br /&gt;Movimiento, una revista que acompañó el primer Festival Nacional &lt;br /&gt;de Cine y Video Documental que organizamos en 1997 en &lt;br /&gt;Avellaneda. Nuestra preocupación pasaba por sentirnos navegando &lt;br /&gt;entre la mirada, es decir, el encuentro, y el movimiento, es &lt;br /&gt;decir, la acción. En esa época nos llamábamos Encuentro de Documentalistas; &lt;br /&gt;con el paso del tiempo nos dimos cuenta de que todavía &lt;br /&gt;nos estábamos encontrando, nos estábamos "semblanteando". &lt;br /&gt;Ya llegaría el tiempo de movernos juntos, de pasar a la acción. La &lt;br /&gt;primera idea fundacional, aunque desarrollada con el tiempo, sería, &lt;br /&gt;entonces, el documental es acción. &lt;br /&gt;Para la organización de ese primer festival aceptamos el ofrecimiento &lt;br /&gt;del municipio de hacer los afiches. Dos días antes de la &lt;br /&gt;apertura, cuando los afiches llegaron, vimos con perplejidad que &lt;br /&gt;en toda la franja inferior aparecía, como si el festival fuese parte de &lt;br /&gt;su gestión, el nombre del intendente. Luego de algunas idas y venidas, &lt;br /&gt;esa noche tomamos una decisión: tijera en mano, los compañeros &lt;br /&gt;de difusión cortaron toda la franja inferior y se pegaron &lt;br /&gt;así los carteles. El festival fue un éxito total y nadie se atrevió a reclamarnos &lt;br /&gt;nada. La noche de las tijeras despiertas forjamos la segunda &lt;br /&gt;idea fundacional del Movimiento, la de independencia política &lt;br /&gt;y, por añadidura, independencia del poder político y económico. &lt;br /&gt;El nombre de Movimiento de Documentalistas lo adoptamos recién &lt;br /&gt;cuatro o cinco años después, luego de que decidimos salirnos &lt;br /&gt;del corralito burocrático en el que pretendía encerrarnos el área de &lt;br /&gt;cultura del municipio avellanedense en manos de la "Alianza". &lt;br /&gt;Saltamos el cerco y entonces nos pusimos en movimiento. En el escape &lt;br /&gt;hacia adelante dejamos en el camino a compañeros hasta &lt;br /&gt;allí muy valiosos, pero que no se animaron a correr el albur de &lt;br /&gt;un camino sin retorno y prefirieron mantenerse a la sombra del &lt;br /&gt;aparato institucional. En ese contexto confirmamos en la práctica &lt;br /&gt;algo que ya sabíamos: no se puede definir a nadie como buena o &lt;br /&gt;mala gente independientemente de su relación con el poder. &lt;br /&gt;Solamente unos pocos cruzamos el puente Pueyrredón. Junto a &lt;br /&gt;Fernando Álvarez comenzamos a patear calles buscando dónde &lt;br /&gt;hacer base para volver a empezar. Hasta que comenzamos a reunirnos &lt;br /&gt;en un bar con billares que está al lado del hotel Bauen, hoy &lt;br /&gt;en manos de los trabajadores, muy cerca de Corrientes y Callao. &lt;br /&gt;Para esa época, volvimos a encontrarnos con un compañero mexicano, &lt;br /&gt;que nos había deslumbrado en el festival de 1997 con una conferencia &lt;br /&gt;que sostuvo con verdadero conocimiento del tema y de los &lt;br /&gt;protagonistas: "La imagen documental en Chiapas". Fernando nos &lt;br /&gt;aportó una cuota de pensamiento y política zapatista que nos llegó &lt;br /&gt;como una bocanada de aire fresco. Empezábamos a definir un &lt;br /&gt;perfil. De ese encuentro y de los asiduos debates y discusiones surgió &lt;br /&gt;la siguiente idea fundacional, muy zapatista, por cierto: la humildad, &lt;br /&gt;la paciencia y la perseverancia en la organización y la voluntad, &lt;br /&gt;la inflexibilidad y la determinación en la confrontación. &lt;br /&gt;Para comienzos de 2001 decidimos convocar el tercer festival nacional. &lt;br /&gt;Los funcionarios del Instituto Nacional de Cine, a los que &lt;br /&gt;recurrimos pidiendo apoyo, ingenuos nosotros, nos hicieron ir &lt;br /&gt;como diez veces a recorrer pasillos y tocar puertas. Hasta que un &lt;br /&gt;día rescatamos del pantano burocrático la dignidad que nos merecíamos &lt;br /&gt;y decidimos, frente a sendos pocillos de café, no pisar &lt;br /&gt;nunca más el despacho de ningún burócrata. Y así lo hicimos. Ésa &lt;br /&gt;fue la cuarta idea fundacional; más que una idea, un sentimiento: &lt;br /&gt;no a los burócratas. No a los burócratas del cine, pero también, &lt;br /&gt;no a los burócratas de la cultura; y no a los burócratas de la política, &lt;br /&gt;vinieran de donde viniesen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya avanzado ese año 2001 nos topamos con otros burócratas. Mientras &lt;br /&gt;comenzábamos a organizarnos independientemente del gobierno &lt;br /&gt;y del estado, al que caracterizábamos de "administración &lt;br /&gt;colonial", un grupo de representantes de asociaciones y colectivos &lt;br /&gt;de documentalistas se reunían, dialogaban y acordaban con los &lt;br /&gt;funcionarios de De la Rúa –sí, oyeron bien, con los funcionarios de &lt;br /&gt;De la Rúa– en el Instituto Nacional de Cine la realización de concursos &lt;br /&gt;para recibir... ¡subsidios! Nunca nos vamos a olvidar que en &lt;br /&gt;ese mismo momento infinidad de desocupados hambrientos recorrían &lt;br /&gt;las calles revolviendo tachos de basura mientras que otros, &lt;br /&gt;ya organizados, cortaban puentes y rutas. &lt;br /&gt;Entonces planteamos, en una carta abierta, entre otros puntos, &lt;br /&gt;que nos negábamos terminantemente a participar de dichas reuniones &lt;br /&gt;por considerar que eran una traición al pueblo que se movilizaba &lt;br /&gt;contra el gobierno y que, más que acordar con los funcionarios, &lt;br /&gt;había que enjuiciarlos. Y quedamos aislados. No los &lt;br /&gt;voy a nombrar, pero sí les voy a decir que los burócratas de todos &lt;br /&gt;grupos conocidos participaron de ese "contubernio". Al mismo &lt;br /&gt;tiempo, como siempre pasa con los burócratas de toda especie &lt;br /&gt;para justificarse ante sus "bases", como ellos llaman a sus compañeros, &lt;br /&gt;nos acusaron de sectarios, divisionistas y hasta de malas &lt;br /&gt;personas... A partir de ese episodio catalizó otra idea fundacional: &lt;br /&gt;nada de representantes, delegados, dirigentes, es decir, burócratas &lt;br /&gt;del documental. Sólo nos relacionamos con iguales y entre &lt;br /&gt;iguales y cada uno se representa a sí mismo. Nadie decide por &lt;br /&gt;nadie y cada uno piensa con su propia cabeza. &lt;br /&gt;En septiembre de 2001 organizamos el III Festival Nacional de &lt;br /&gt;Cine y Video Documental. El salto fue cualitativo. Más de veinte &lt;br /&gt;compañeros participaron de la organización. Entre los que se acercaron &lt;br /&gt;estaba Alejo, que hoy es codirector del VI Festival Nacional &lt;br /&gt;de Cine y Video Documental que se realizará en septiembre de &lt;br /&gt;2004. El 19 de diciembre de 2001, en un local prestado por el &lt;br /&gt;MEDH donde funcionamos por un tiempo, se realizó la primera &lt;br /&gt;reunión multitudinaria. Ahí se concretó la convocatoria a todos los &lt;br /&gt;realizadores del país a participar de la construcción del Movimiento &lt;br /&gt;de Documentalistas. Esa misma noche nos movilizamos &lt;br /&gt;a la Plaza de Mayo, y también al día siguiente. &lt;br /&gt;Entonces se inició otra etapa. Inauguramos el sitio en Internet. &lt;br /&gt;Beatriz Cabot comenzó a organizar el área de fotografía documental &lt;br /&gt;y Soledad, a editar el boletín Los documentalistas. También &lt;br /&gt;llegó Jorge Falcone, con su rica cuota ideológica y poética. Y más &lt;br /&gt;adelante, Diego, Daniel, Mario, Natalia, Julieta, Mariana, Graciela &lt;br /&gt;y muchos otros compañeros y compañeras. El Movimiento de &lt;br /&gt;Documentalistas creció cuantitativa y cualitativamente, en la organización &lt;br /&gt;y en la producción. En la formación y en la difusión de &lt;br /&gt;la actividad documentalista. A nivel nacional e internacional. Entre &lt;br /&gt;los verdaderos documentalistas, entre los trabajadores de la &lt;br /&gt;cultura y en el seno de los nuevos movimientos sociales. &lt;br /&gt;El 27 de mayo de 2002 instauramos el Día del Documentalista en &lt;br /&gt;un acto multitudinario de homenaje a Raymundo Gleyzer, secuestrado &lt;br /&gt;y desaparecido en esa fecha de 1977 por la dictadura genocida. &lt;br /&gt;Y con ello sellamos otra idea fundacional: el documental es &lt;br /&gt;acción, con memoria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, habríamos de dar otras batallas. Desde comienzos de &lt;br /&gt;2002, varios grupos de audiovisualistas de origen estudiantil lanzaron &lt;br /&gt;la consigna de producir contrainformación. Por supuesto, &lt;br /&gt;nuestra respuesta no se hizo esperar. En ese tipo de propuesta, &lt;br /&gt;el protagonista social es ajeno a la generación, la elaboración, y &lt;br /&gt;la distribución del producto informativo y es mantenido como &lt;br /&gt;un mero consumidor de lo que otros producen para él. Por ello, &lt;br /&gt;además de otras razones como el tipo de tratamiento temático y &lt;br /&gt;formal, hicimos público nuestro rechazo de plano a adoptar la &lt;br /&gt;contrainformación como modelo de producción comunicacional. &lt;br /&gt;Pero la propuesta de controlar los procesos comunicacionales de &lt;br /&gt;los trabajadores, de los sectores populares y de los nuevos movimientos &lt;br /&gt;sociales apareció una y otra vez disfrazada con diferentes &lt;br /&gt;nombres, formatos y soportes, conservando su esencia usurpa-&lt;br /&gt;dora y manipuladora de la producción de información en nombre &lt;br /&gt;de los verdaderos protagonistas de los procesos de movilización &lt;br /&gt;social. Por ejemplo, los noticieros obreros, aun a pesar de sus estrepitosos &lt;br /&gt;fracasos, así como el novedoso engendro paternalista y &lt;br /&gt;foquista de la televisión "piquetera". &lt;br /&gt;Es que la contrainformación como práctica comunicacional en la &lt;br /&gt;actual etapa, ya sea por la vía noticieros obreros, por la de videos &lt;br /&gt;propagandísticos o por la de la televisión "piquetera", es una &lt;br /&gt;variante de la pequeño burguesía intelectual desesperada que da &lt;br /&gt;manotazos de ahogado para no perder el protagonismo que &lt;br /&gt;detentó en el terreno de la comunicación "progresista". El secreto &lt;br /&gt;es "inventar" mecanismos de comunicación que pueda controlar y &lt;br /&gt;ofrecerlos como la panacea en los barrios y en las empresas recuperadas &lt;br /&gt;solamente para no quedar subordinada a los procesos &lt;br /&gt;comunicacionales que desarrollan los nuevos movimientos sociales &lt;br /&gt;de manera independiente y autogestiva. &lt;br /&gt;En estas batallas confirmamos algo que sabíamos: que nunca trataríamos &lt;br /&gt;de usurpar el protagonismo a los trabajadores ocupados &lt;br /&gt;y desocupados en el terreno de la comunicación y de la producción &lt;br /&gt;documental y que nuestro mejor rol debía ser el de entregarles &lt;br /&gt;las herramientas para que ellos mismos pudiesen producir &lt;br /&gt;su propia imagen y sus propios mensajes sin depender de grupos &lt;br /&gt;o medios ajenos, incluidos nosotros mismos. Pero la conclusión, &lt;br /&gt;encadenada con la idea anterior y que se convirtió en principio &lt;br /&gt;básico del Movimiento fue: ninguna relación con los usurpa-&lt;br /&gt;dores del protagonismo social en la comunicación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hasta aquí hay sólo una parte. Falta la idea fundacional que &lt;br /&gt;da al Movimiento su perfil y su identidad más acabada. El Movimiento &lt;br /&gt;de Documentalistas se convirtió entre los años 2002 y &lt;br /&gt;2003 en un Movimiento Internacional. &lt;br /&gt;Comenzamos a conocer y compartir las experiencias de realizadores &lt;br /&gt;de otros países del mundo, tan oprimidos y explotados como &lt;br /&gt;el nuestro. Nos alejamos así, definitivamente, de los pequeños &lt;br /&gt;burócratas de entrecasa que sólo pueden desarrollar actividades &lt;br /&gt;mendigando subsidios al Estado; un Estado claramente convertido &lt;br /&gt;en administración colonial. Nuestros compañeros de otros &lt;br /&gt;pueblos que luchan por su dignidad nos hicieron comprender &lt;br /&gt;que un Estado que pacta con el imperio genocida se transforma en &lt;br /&gt;un Estado cómplice, y sus funcionarios políticos, en partícipes &lt;br /&gt;necesarios. Más que pedirles subsidios, habría que enjuiciarlos. &lt;br /&gt;En este contexto organizamos el Primer Festival Internacional del &lt;br /&gt;Documental Tres Continentes Buenos Aires 2002. Y al año siguiente &lt;br /&gt;realizamos un acuerdo con la Asociación de Documentalistas de &lt;br /&gt;Sudáfrica para la realización del Segundo Festival Internacional &lt;br /&gt;Tres Continentes del Documental en Johanesburgo y Cape Town. &lt;br /&gt;Allí se resolvió realizar la tercera edición en Asia, más precisamente &lt;br /&gt;en India. Se dispuso, además, que se realicen festivales &lt;br /&gt;continentales que servirán de preámbulo y selección de los materiales &lt;br /&gt;que representarán a cada continente en el III Festival Internacional. &lt;br /&gt;Asimismo, se resolvió convocar a realizadores de Oceanía &lt;br /&gt;y de las minorías de Europa y el norte de América, para las &lt;br /&gt;cuales se abrirán secciones especiales. &lt;br /&gt;Durante el Festival, se constituyó el Movimiento Internacional &lt;br /&gt;del Documental Tres Continentes, Asia, África y América Latina &lt;br /&gt;y se redactó una declaración inaugural que, entre otros puntos, &lt;br /&gt;se pronuncia por la plena vigencia de los derechos humanos en todo &lt;br /&gt;el mundo, contra toda forma de colonialismo, contra el monopolio &lt;br /&gt;de la biodiversidad, por el derecho de los pueblos a rebelarse &lt;br /&gt;contra la opresión y por la inmediata retirada de las fuerzas &lt;br /&gt;de ocupación extranjera de Irak y Palestina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confirmamos en la práctica la idea que le da, en definitiva, al Movimiento &lt;br /&gt;su carácter más acabado: el Movimiento de Documenta-&lt;br /&gt;listas es soberanamente solidario con los trabajadores explotados &lt;br /&gt;y los pueblos oprimidos del mundo que luchan por su liberación. &lt;br /&gt;Es todo, que no es poco, creo. Sin embargo, hay algunas ideas &lt;br /&gt;más que hoy vemos que estuvieron desde el principio: el trabajo &lt;br /&gt;colectivo y voluntario, la toma de decisiones por consenso, la solidaridad &lt;br /&gt;entre compañeros, la reciprocidad en las relaciones, la &lt;br /&gt;identificación con los oprimidos y los explotados. De cada uno &lt;br /&gt;según su posibilidad, a cada uno según su necesidad. &lt;br /&gt;Ni más, ni menos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;... al pueblo no puede planteársele, el problema del retorno a las fuentes &lt;br /&gt;o del renacimiento cultural: el pueblo es el portador de la cultura, él &lt;br /&gt;mismo es la fuente y, al mismo tiempo, la única entidad verdaderamente &lt;br /&gt;capacitada para preservar y crear la cultura, es decir, para hacer historia. &lt;br /&gt;Podemos, de esta manera, comprender que en la medida en que el &lt;br /&gt;dominio imperialista es la negación del proceso histórico de la sociedad &lt;br /&gt;dominada, también ha de ser por fuerza la negación de su proceso &lt;br /&gt;cultural. Por ello, y porque toda sociedad que se libera verdaderamente &lt;br /&gt;del yugo imperial reemprende las rutas ascendentes de su propia &lt;br /&gt;cultura, la lucha por la liberación es, ante todo, un acto cultural. (XVI) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amílcar Cabral, tomado de Manual del Promotor Cultural&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1196080712417180713-7438322232252538637?l=miguelmirracursos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://miguelmirracursos.blogspot.com/feeds/7438322232252538637/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1196080712417180713&amp;postID=7438322232252538637' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1196080712417180713/posts/default/7438322232252538637'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1196080712417180713/posts/default/7438322232252538637'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://miguelmirracursos.blogspot.com/2008/01/m.html' title='TEORÍA Y METODOLOGÍA DEL DOCUMENTAL'/><author><name>Miguel</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Al1crliFlAU/R8TK-PG_RzI/AAAAAAAABwY/rubrdgeVdJA/s72-c/esc02+bbb.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
